UGT Castilla y León defendió este jueves una subida salarial del cuatro por ciento anual entre 2026 y 2028, acompañada de cláusulas de revisión vinculadas al IPC, para evitar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores ante el incremento de la inflación en la Comunidad, donde el IPC alcanzó en abril el 3,5 por ciento, tres décimas por encima de la media nacional.
El sindicato señaló que Castilla y León fue la segunda comunidad autónoma donde más crecieron los precios y atribuyó esta evolución al encarecimiento de los carburantes derivado de la guerra en Irán, con impacto especial en transporte, alimentación y ropa. Además, advirtió del repunte del euríbor, que cerró abril en el 2,75 por ciento frente al 2,55 de marzo.
El vicesecretario general de Política Sindical y Salud Laboral de UGT Castilla y León, Alberto Miguel, aseguró que la subida salarial media en la Comunidad se situó en el 2,82 por ciento, por debajo del IPC y también de la media nacional, fijada en el 2,94 por ciento. Además, denunció, esta situación resulta “insuficiente para preservar el poder adquisitivo” de los trabajadores.
UGT criticó además el bloqueo de más de un centenar de convenios sectoriales por parte de la patronal, una situación que, según indicó, afectará a cerca de 200.000 trabajadores de Castilla y León, que tendrán incrementos salariales del cero por ciento. Por ello, el sindicato consideró “imprescindible” generalizar las cláusulas de revisión automática para garantizar salarios y condiciones de vida “dignas