¿Turismo "de borrachera"?: Los dueños de los pisos turísticos de León afirman que casi no hay quejas

Este tipo de alojamientos siguen sin tocar techo en la provincia

14/10/2026
 Actualizado a 14/10/2026
Turistas en el centro de León durante el recién terminado puente del Pilar. | SAÚL ARÉN
Turistas en el centro de León durante el recién terminado puente del Pilar. | SAÚL ARÉN

Ni el hecho de no ser ya una novedad ni los cambios legislativos que limitan su proliferación. Nada parece frenar el crecimiento de los alojamientos turísticos en León, que continúan incrementando el número de clientes que reciben.


Según los datos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), ya consolidados, la provincia sumó 642.030 pernoctaciones en sus alojamientos turísticos a lo largo del pasado año. Estas cifras suponen un incremento del 13,5 por ciento con respecto al volumen de estancias que se habían registrado en el ejercicio inmediatamente anterior.


De esta manera, se confirma una tendencia al alza que se mantiene desde la pandemia del Covid. Un lustro de expansión en su cuota de mercado que confirma que los apartamentos turísticos son mucho más que una moda y que poco a poco se han ido convirtiendo en una alternativa de alojamiento seria y fiable.


En especial, el tirón de este tipo de alojamientos continúa dejándose sentir más entre el visitante nacional que llega a León. Más del 80 por ciento de la clientela procede de otros rincones de España, superando con holgura el medio millón de estancias el pasado año.

El fenómeno  alcanza tanto a los visitantes nacionales como a los extranjeros que visitan territorio leonés


En cualquier caso, esta tendencia al alza también se advierte en los turistas internacionales que sumaron cerca de 15.000 estancias más en 2025 que en 2024, según los datos confirmados ayer por el INE. Así, el número de pernoctaciones de estos visitantes llegados desde el extranjero a territorio leonés supera por primera vez la barrera de las 100.000, situándose en 111.780 noches.


Estas cifras oficiales confirman el buen momento de un sector que se ha ido consolidando a lo largo de la última década y que ha sabido sobreponerse a la medida adoptada a comienzos del pasado año que fijaba que las comunidades de vecinos podrían vetar la instalación de un piso en un determinado bloque de viviendas. Un cambio normativo que no afectaba a los inmuebles que ya tenían licencia y que, en cualquier caso, no está teniendo efectos para estos negocios en León, que continuaron un ejercicio más en la senda del crecimiento.


La evolución


Una tendencia favorable que se prolonga ya durante un lustro y que solo fue interrumpida por la crisis sanitaria provocada por el coronavirus en los años 2020 y 2021, que motivó distintas restricciones a la movilidad que afectaron de lleno al turismo. A pesar de ello, la recuperación de la pandemia fue rápida y en 2022, con 360.000 estancias en estos alojamientos, ya se superaron con notable holgura en León los registros previos a la llegada del Covid, cuando a pesar de la evolución positiva no se habían alcanzado todavía las 250.000 pernoctaciones en los apartamentos turísticos de la provincia.


Desde entonces, el crecimiento ha sido si cabe más exponencial. Así, en León se han registrado incrementos interanuales en el número de estancias en los alojamientos turísticos que en algunos casos han estado próximos a las 100.000 pernoctaciones y que en otros incluso las han superado.


Así, en 2023 se rozaron las 460.000 y en 2024 se superaron las 565.000 noches en los apartamentos turísticos de León. Los últimos datos del INE apuntan ya a cifras próximas a las 650.000 estancias, en una tendencia al alza que en los últimos años ha sido constante tanto en los turistas de otras partes de España que llegan a la provincia como en los visitantes internacionales. Con una estancia media a nivel autonómico que se sitúa en las 2,8 noches, ampliándose a tres en el caso de los procedentes del extranjero, cada vez son más los que se decantan por este tipo de alojamientos durante su visita al territorio leonés.
 

Haciendo frente a la "mala prensa"

Aunque no tienen constituida una asociación, los apartamentos turísticos de León cuentan con un grupo de ‘WhatsApp’ de unos 150 propietarios en el que se prestan ayuda mutua. Uno de los miembros más activos es Diego Blanco, que gestionando cinco pisos destinados a este tipo de alquileres en la capital leonesa es una de las voces más autorizadas a nivel local para analizar la evolución de este modelo de alojamientos, a los que ve «necesarios» a pesar de la «mala prensa» que tienen.


En este sentido, Diego Blanco lamenta que se sigan asociando los apartamentos turísticos a un «turismo de borrachera», una etiqueta que desmiente con rotundidad. «El cliente típico suelen ser familias. Siempre nos asocian a despedidas de soltero, borracheras y desorden, pero de lo que tenemos constancia es que la mayoría son familias, gente mayor... El público principal no son despedidas de soltero ni gente joven», comenta este propietario.


Familias y trabajadores


Con cinco pisos y áticos en el centro de la capital, la experiencia de este arrendador de inmuebles con fines turísticos apunta a clientes con un perfil más familiar, muy alejados de ese estereotipo de generar problemas. Igualmente, Diego Blanco asegura que los días laborables la mayoría de las reservas corresponden a trabajadores que tienen que hacer noche en la ciudad y cita, a modo de ejemplo, el interés que están despertando este tipo de alojamientos entre los asistentes al Encuentro Internacional de Seguridad de la Información (Enise) que se celebra la próxima semana en León.


Con esos clientes más 'tipo Enise' que de despedidas de soltero, los cinco apartamentos turísticos en León de este propietario alcanzan una media de ocupación anual del 85 por ciento. En línea a los datos publicados este martes por el INE, el 80 por ciento de esta clientela es nacional por un 20 por ciento que procede de otros países. Más allá de su procedencia, los contratiempos son residuales. «Cuando los hemos abierto ha habido rechazo vecinal, pero la realidad es que las quejas de los vecinos han desaparecido con los años. Se normaliza. Igual que tienes un vecino en el quinto que lleva tacones, puede tocar alguna vez clientes que sean algo más problemáticos», expone el arrendador.


Diego Blanco, en línea a otros propietarios que destinan sus viviendas a estos fines, pone en duda que «en épocas pico» la capacidad hotelera de la ciudad sea suficiente para cubrir las demandas turísticas. Por ello, se ven necesarios, siguiendo muchos de ellos una estrategia de «precios dinámicos». En este sentido, este arrendador lo compara con lo que hacen las aerolíneas de subir los precios al final, pero a la inversa: las tarifas se reducirían si se acerca la fecha y el alojamiento sigue sin reservas.


El primero de sus cincos apartamentos turísticos lo abrió en 2017 y, según explica Diego Blanco, de aquella no había ni este tipo de licencias. Un modelo que ya existía en Europa, que precisamente conoció viajando por el continente, y del que ha sido testigo directo de su evolución en León. Un crecimiento que este propietario califica como «progresivo» hasta alcanzar la «buena aceptación entre el público» de la que pueden presumir en la actualidad.

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