Mientras buena parte del calendario festivo estival mira hacia las verbenas y las romerías, Salamón volverá a mirar este sábado hacia uno de los pilares de su historia. La localidad de la montaña oriental leonesa celebrará por cuarto año consecutivo la Feria de la Trashumancia, una jornada impulsada por la Junta Vecinal con la que pretende reivindicar la cultura pastoril y el enorme legado que dejaron quienes durante siglos recorrieron cañadas y puertos con sus rebaños.
No se trata de una elección casual. Salamón mantiene un estrecho vínculo con la trashumancia y con el oficio de pastor, una tradición que forma parte de la identidad del pueblo y que sigue siendo profundamente respetada por sus vecinos. Ese patrimonio cultural se refleja también en el Museo de la Lana, un espacio que recuerda la importancia económica y social que tuvo este modo de vida y que ayuda a conservar la memoria de una actividad que marcó durante generaciones la historia de la comarca.
La jornada arrancará a las 10:00 horas con una ruta inclusiva adaptada para personas con discapacidad, una propuesta que permitirá acercar el patrimonio natural y etnográfico del entorno al mayor número posible de participantes.
Las actividades continuarán a partir de las 11:30 horas en la ermita del Roblo con una charla sobre predadores y sistemas disuasorios impartida por Cesefor, mientras que a las 13:00 horas tomarán la palabra Ana Gaitero y Carmen Tapia para profundizar en distintos aspectos relacionados con el mundo rural y la cultura trashumante.
Como es tradición, uno de los momentos más esperados llegará a las 14:30 horas con la comida popular, en la que se servirá cordero a la parrilla, antes de dar paso a la programación musical de la tarde. A las 17:30 horas actuará el grupo de la Escuela de Música de León y, una hora después, será el turno del concierto del Coro de Rut Marcos.
La Feria de la Trashumancia se ha consolidado en apenas cuatro ediciones como una cita de referencia para quienes defienden el patrimonio cultural ligado al pastoreo y al mundo rural. Una jornada que, además de recordar el pasado, busca demostrar que la trashumancia sigue siendo un elemento vivo de la identidad de Salamón y un motivo de orgullo para todo el municipio.