A las tensiones del partido a nivel provincial se sumaban en los últimos meses las diferencias a nivel federal. Tino Rodríguez lleva casi cinco años liderando el PSOE leonés y asegura que todavía no se ha puesto a pensar en si se presentará a la reelección. Ni le «obsesiona» ni lo descarta. Lo que sí afirma es que en este tiempo el equipo que lidera ha conseguido «cohesionar» el partido.
Tras once meses de Gobierno en funciones ahora gobierna el PP, ¿cómo ve este proceso?
Lo primero que quiero destacar es que gobierna el PP porque ha querido Podemos. Podíamos haber tenido en marzo un gobierno socialista que hubiera permitido impulsar un conjunto de medidas importantes, como las que estamos poniendo en marcha ahora con la posición fuerte que tenemos. Y en ese escenario, lo que ha ocurrido en esta provincia es que lo que han continuado en esos once meses han sido las políticas del PP, las políticas que atacan a la minería; en este último año, cada día de ‘no-gobierno’ del PP en esta provincia se han tenido que ir 16 personas, hemos perdido 5.000 habitantes, eso son 16 personas al día que se han tenido que ir, es como si cada semana se hubiera cerrado un pueblo de 100 habitantes. Eso es perder futuro.
¿Cómo ve para León el reparto de carteras ministeriales?
Ha habido cambios negativos. Parecía difícil empeorar en materia de energía, pero es que hemos empeorado. Si Soria fue un calvario, el señor Nadal va a ser un infierno. Por tanto estamos comprobando cómo en materia de minería el Gobierno sigue sin acertar o sigue sin querer acertar o sigue poniendo a gente que lo que quiere es dinamitar el proceso de desmantelamiento del sector minero. Desde el PSOE hemos sido los únicos que hemos planteado una alternativa clara: consumir carbón. En el año 2015 ha habido un incremento del 15% de consumo de carbón respecto al año anterior, el país con mayor incremento del mundo, pero ha sido todo carbón de importación. Por lo tanto, se cierran nuestras minas y, sin embargo, se acumulan los barcos de carbón de importación en los puertos. Esa es una mala política. Nosotros vamos a seguir apostando por un plan de dinamización de las cuencas mineras y por el consumo del carbón autóctono con ese céntimo verde que bonificaría el impuesto especial y permitiría que nuestro carbón fuera competitivo frente al carbón de importación. Y por citar otro, el señor Íñigo de la Serna, esperemos que resuelva los problemas que tenemos en esta provincia. Uno muy importante es el problema de Feve, que deja a cien pueblos de la montaña aislados, no se han cumplido los compromisos. Entonces, lo que le pediría al ministro es que primero solucione los problemas de transporte, como es el de Feve para dar servicio a la montaña, y luego tiene que culminar las grandes infraestructuras viarias y ferroviarias que aún quedan pendientes.
¿Cuáles son las prioridades en materia de infraestructuras?
Creemos que hay que deshacer el tapón ferroviario que se ha generado entre Valladolid y León, es el único tapón ferroviario del mundo que existe. Hay que culminar la integración en León y San Andrés del Rabanedo, no puede quedar San Andrés fuera de una integración. Y creemos que es fundamental terminar dos ejes fundamentales, como es la A-60, que nos permita conectar lo que falta, y la A-76, que la primera vez que se puso en el mapa fue con el gobierno socialista.
En el último año, cada día de ‘no-gobierno’ del PP se han marchado 16 leoneses, es como si cada semana se hubiera cerrado un pueblo de 100 habitantes Después de escucharle, a usted y en general a sus compañeros de partido, queda la duda de cuál es el enemigo político del PSOE, el PP o Podemos…
Yo creo que el PSOE tiene una estructura clara y un eje ideológico claro, siempre hemos defendido nuestro proyecto. Es verdad que hemos tenido adversarios en muchos frentes, pero nosotros tenemos claro lo que somos, una fuerza progresista y de izquierdas, somos la fuerza mayoritaria de la izquierda, y a partir de ahí yo creo que nosotros lo que estamos trabajando ahora es en abrir un nuevo tiempo para el PSOE que tiene que pasar por dos ejes: un nuevo proyecto (adaptado al siglo XXI y que evite que haya otras formaciones que no siendo nada quieren ser nosotros) y una vez que tengamos un nuevo modelo elegiremos un nuevo liderazgo. Con eso yo creo que el PSOE se va a abrir camino entre los populares y entre los populistas, y el PSOE tiene que ser una fuerza que aspire a ganar las elecciones, no puede ser una fuerza que aspire a ser la hegemonía de la izquierda, eso ya lo somos. Con nuestro nuevo proyecto y con nuestro liderazgo estoy convencido que seremos primera fuerza política y gobernaremos la próxima legislatura.
La división interna de su partido, ¿ha pasado factura en León?
Yo cuando expongo mis argumentos intento siempre dar datos. En 2012 un grupo de personas decidimos presentarnos a liderar el PSOE de León y siempre lo digo, pusimos encima de la mesa un modelo que se llamaba ‘Construyendo alternativa’ y que se basaba en un nuevo proyecto con un nuevo liderazgo de gente que estábamos más aislados de la política, no estábamos en la primera línea de la política. Y construimos una alternativa basada en escuchar a la ciudadanía y poner encima de la mesa respuestas, soluciones viables y creíbles que la gente apoyó en unas elecciones autonómicas y municipales. El PSOE pasó de 50 alcaldías a 75, recuperando por ejemplo San Andrés o el Consejo Comarcal del Bierzo, y recortándole tres procuradores al PP de León. Conseguimos quitarle la mayoría absoluta al PP de Herrera después de 30 años, eso se hizo en León, no en ninguna otra provincia. El PSOE de León le quitó la mayoría al PP de Castilla y León. Pues ese modelo yo creo que es un modelo exportable a lo que hay que hacer ahora mismo a nivel nacional, poner encima de la mesa un nuevo modelo, un nuevo proyecto, donde veamos cuáles son los problemas que afectan a la ciudadanía y propuestas reales, aplicables, concretas, materializables. Y a partir de ahí elegir un liderazgo fuerte, que una, que tenga ímpetu y energía, que no sea débil y endeble, que sea fuerte, sólido y con discurso. Será en los próximos meses cuando tengamos que materializar todo esto. Para eso supongo que la comisión gestora nos marcará a principios de año un calendario que no se va a ir mucho más allá de ese primer medio año.
¿Quién debería encarnar ese proyecto según usted?
Yo tengo mis preferencias, y quien tiene mis preferencias ya lo sabe, pero a partir de ahí yo creo que hay que respetar los tiempos, tiene que convocarse el congreso. Insisto, hace falta nuevo proyecto y nuevo líder. Si volvemos a los errores del pasado el PSOE lo pasará mal
¿Nuevo líder quiere decir descartar a Pedro Sánchez?
Yo digo nuevo líder y nuevo proyecto.
Pero le preguntaba si ha pasado factura en León, ¿se han perdido afiliados?
No, nosotros tenemos más o menos las mismas afiliaciones, estamos rondando las 3.000. Hay ahora mismo cinco agrupaciones más que en 2012 (Valdevimbre, Fresno de la Vega, Sena de Luna…). Yo llevo camino de cinco años como secretario provincial, el mandato más largo del PSOE de León en el periodo democrático, yo me he sentado con cuatro líderes del PP, dos líderes de IU y un casting de líderes de Podemos, porque no se sabe quién lidera Podemos en León. Por lo tanto yo no sé si nosotros hemos tenido tiempos difíciles, pero para el resto deben haber sido un desastre porque si el PSOE ha conseguido mantener cohesionada esta estructura con una ejecutiva provincial que lleva trabajando casi cinco años, recuperando 25 ayuntamientos o ganando casi medio millar de juntas vecinales, quitándole en León la mayoría absoluta al PP… será que si nosotros no lo hemos hecho bien, el resto lo han debido de hacer fatal. Por lo tanto yo creo que el PSOE de León es un partido que está fuerte y cohesionado.
¿Se va a presentar Tino Rodríguez a la reelección como secretario provincial del PSOE leonés?
Tomaré la decisión cuando llegue. En la primera etapa como secretario provincial hasta que conseguimos poner en marcha el engranaje del partido veníamos de una situación, una gestora que había tenido que coger las riendas de un partido destrozado, los primeros meses incluso años, hasta que se sacó al partido de la bancarrota económica e institucional fue duro, pero creo que ahora el partido está fuerte. Tuvimos buenos resultados en las autonómicas y municipales, y a partir de ahí, cuando llegue el momento del congreso, yo por un lado tendré que hablar con mucha gente del partido, que también ellos valoren si tengo que seguir o que venga otra persona. Por lo tanto, no tengo mucha obsesión en esto de seguir. Es verdad que hay mucha gente que pensaba que iba durar cinco días y voy camino de cinco años. Es verdad que lo he cogido con mucha pasión, como todo lo que he hecho en la vida, pero yo soy consciente de que en la política, siempre lo he defendido así, hay que estar unos años, pero que quien quiere vivir de la política fracasa como político y hace fracasar la política. Cuando los compañeros decidan que otra persona tire del carro porque tiene más ímpetu, me volveré a hacer puentes y caminos, que es lo mío y seguiré colaborando, pero esa decisión la tomaré cuando llegue el congreso que creo que será en la segunda mitad del año que viene.
¿Cómo están las relaciones con el denominado sector crítico?
Bueno, he intentado desde que llegué, porque como te decía fue duro, una persona muy nueva, muy desconocida, lo cual también genera recelos, yo lo entiendo, porque aunque yo llevaba muchos años militando en San Emiliano, pero no se conoce muy bien pues bueno, cuál es tu forma de ser, de gestionar… yo entendí esos recelos. Es verdad que en este tiempo no solo yo, sino en este equipo, he tenido personas muy dialogantes, muy conciliadoras, y lo que he intentado es ir sentándome con todo el mundo, buscar consensos, buscar puntos de acuerdo, ceder cuando he tenido que ceder, cesiones por otras partes del partido, y yo creo que hay una estabilidad, una cierta estabilidad que nos ha permitido saber sacar unas listas municipales con un 98% del comité, algo histórico, lo cual permite trabajar. Y en ese aspecto a mí en el PSOE no me gustaría hablar de sectores, prefiero hablar de corrientes de ideas. Yo creo que se ha hecho una labor importante de cohesionar, de trabajar, de escuchar, de escuchar las críticas cuando eran acertadas, de rebatirlas cuando no lo eran, y en ese aspecto yo creo que estamos mejor que en el año 2012 cuando yo decidí presentarme a la secretaría general del PSOE a base de trabajo y de esfuerzo.
La ‘corriente’ oficialista también parece que le retiró su apoyo tras su postura con Pedro Sánchez…
Bueno, me encuentro suficientemente respaldado, tengo que decir que hablo con mucha gente del partido que tiene poder orgánico y me siento muy respaldado. Es verdad que puede haber personas que tuvieran otras expectativas en relación a mi gestión, pero no creo que fueran expectativas de partido, sino más expectativas personales. En eso yo siempre he intentado buscar nuevas caras, nuevas ideas, nuevas formas y eso lleva implícito que haya personas que tengan que dar un pasito atrás, pero bueno, yo me siento muy satisfecho con lo que he hecho. Yo creo que en política hay que saber que hay que tomar decisiones que no contentan a todo el mundo, pero sí atender a todo el mundo igual, al que te ha apoyado y al que no. Me siento muy respaldado, muy apoyado.
¿Con qué político de las Cortes, que no sea del PSOE, se quedaría?
Me quedaría con Luis Mariano Santos, de la UPL, tengo una buena relación con él. Es una persona de consenso, creo es una persona que, como yo y llevándonos reprimendas de nuestros respectivos partidos, siempre ponemos por encima de todo los intereses de la gente a la que representamos en las Cortes.
Tino Rodríguez: "Pensaban que iba a durar 5 días y voy camino de 5 años"
Entrevista al secretario provincial del PSOE
26/12/2016
Actualizado a
15/09/2019
Lo más leído