La provincia de León generará 6.180 contratos durante la campaña de verano de 2026, lo que supone un incremento del 14,6% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se firmaron 5.395. Así lo recogen las previsiones publicadas este martes por Randstad, que sitúan a León como la segunda provincia de Castilla y León con mayor crecimiento interanual de la contratación estival, solo por detrás de Ávila (+15,7%) y por delante de Soria (+14,3%) y Segovia (+14%).
En volumen total de contratos, León se mantiene como la segunda provincia de la comunidad, por detrás de Valladolid (7.235) y muy cerca de Salamanca (6.040). A continuación, se sitúan Burgos (5.125), Segovia (2.765), Zamora (2.460), Ávila (2.215), Palencia (1.895) y Soria (1.520).
El dato leonés se inscribe en una campaña claramente expansiva en el conjunto de Castilla y León, que rozará los 35.435 contratos estivales, un 12,9% más que en 2025. Ese ritmo de crecimiento autonómico supera ligeramente la media nacional, fijada en el 12,2%, y coloca a la comunidad en una posición intermedia en el conjunto de España, con un volumen similar al de País Vasco, Castilla-La Mancha o Baleares, aunque lejos de Andalucía (142.480), Cataluña (121.325) o Madrid (102.740), que concentrarán prácticamente la mitad de las contrataciones del país.
Hostelería, comercio y ocio, motores del empleo
Como en el resto del país, la hostelería y la restauración serán el principal motor de la contratación. A escala nacional, este sector concentrará el 49,3% del empleo estival, con 389.330 contratos y un crecimiento del 24% respecto al verano pasado. Le seguirán el transporte y la logística (219.720 contratos, el 27,8% del total, aunque con un descenso del 5,1%), el comercio (152.105 contratos, +10,6%) y el ocio y entretenimiento, que con 29.090 firmas registra el mayor incremento relativo, un 35,1%, impulsado por festivales, eventos y actividades de verano.
Perfiles más buscados: camareros, cocineros y mozos de almacén
Las empresas necesitarán reforzar sus plantillas con rapidez para asumir el aumento de actividad, por lo que buscarán perfiles con alta disponibilidad e incorporación inmediata y, a ser posible, con experiencia previa. Entre los más demandados figuran camareros, cocineros, dependientes, mozos de almacén, repartidores y recepcionistas, así como animadores y personal de eventos.
Randstad apunta, además, que cada vez es más habitual que las compañías exijan competencias digitales básicas y habilidades como la flexibilidad, el trabajo en equipo y la orientación al cliente, factores que ganan peso incluso en los puestos de carácter temporal.