Hasta el lugar en el que se desplomó la fachada, a la altura del número 10, acudieron también efectivos de la Policía Local, así como diversos técnicos municipales que evaluarán los pasos a dar para evitar daños mayores. También se personó el responsable de las obras que se estaban llevando a cabo en el inmueble.
Tras el estruendo y la espesa nube de polvo que se ha extendido por la zona después del incidente, numerosos curiosos se congregaron en el lugar. Se da la circunstancia de que el inmueble dañado, cuyos cascotes quedaron esparcidos en la calle, se encuentra a corta distancia de la plaza del Grano, lugar en el que mañana está previsto que se congregue un gran número de vecinos para asistir al desfile de carros engalanados de las fiestas.
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