El consejero ha reconocido la complejidad de esos momentos, en los que se hizo urgente y necesaria la actuación inicial de la UME, y posteriormente la Junta dispuso un operativo de medios humanos y materiales para conseguir que el agua fuera desviada al río y evitar su curso al pueblo. A este respecto, la solución acordada a partir de esos momentos fue construir un dique a la altura de la balsa de decantación del túnel de la mina y abrir un desvío desde esa zona a un arroyo que desemboca en el río Bernesga, y evitar así que llegue al caso urbano del municipio. Asimismo se colocaron también bombas de extracción de agua para desviar el cauce, lo que ayudó a normalizar la situación de los habitantes de La Robla.
Estas actuaciones fueron determinantes, y satisfactorias para el municipio, sobre todo ante la persistencia de las lluvias en días posteriores y futuros, y evitar que dichas aguas vuelvan a las calles de La Robla. Juan Carlos Suárez-Quiñones ha manifestado el agradecimiento de todo el operativo y los profesionales y personas que han colaborado en la solución.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.