«Soy S.T. (en la carta sí pone su nombre): Mi hija Ángela, que vive en Australia, padece un cáncer de mama desde hace cinco años. Tras la intervención quirúrgica y los tratamientos correspondientes, logró superar la enfermedad, volver a trabajar y cumplir uno de sus mayores sueños: convertirse en madre de una niña que hoy tiene tres años. Sin embargo, la enfermedad reapareció y actualmente padece una recaída metastásica que le ha obligado a iniciar un nuevo tratamiento. El progresivo desgaste físico, los efectos secundarios del tratamiento y las frecuentes visitas médicas, le han obligado a abandonar su trabajo para lograr su recuperación. Además, aunque Australia dispone de un sistema sanitario público, una parte importante del coste de la atención médica, pruebas diagnósticas y medicamentos tiene que ser asumida por el propio paciente».
Hay además otros tratamientos paralelos para los efectos secundarios, etc, que han llevado a la leonesa a una situación límite y a su padre, un conocido humanista leonés, colaborador de este periódico, a intentar salvar la vida de su hija, el bienestar de su nieta. «La enfermedad no afecta solo a quien la padece, sino a toda la familia. Como padre resulta muy doloroso ver cómo una persona joven, con una hija pequeña, debe afrontar una situación tan compleja, mientras intenta mantener la estabilidad económica necesaria.
Por todo ello solicito cualquier ayuda o apoyo que pueda contribuir a aliviar esta carga económica y permitir que Ángela pueda centrarse en lo más importante en este momento: su tratamiento, su recuperación y el cuidado de su hija».
Algunos amigos, alguien tan solidario como Marga Merino, amiga de su padre, están moviendo esta llamada a la solidaridad. De hecho fue ella la que le sugirió a ST que abriera esta cuenta: «Con el fin de que quienes nos pongamos en su lugar podamos ingresar algún dinero, ayudar y hacerla correr entre nuestros contactos al ser conscientes de que la generosidad nos salva, que un poco de todos y cada uno hace mucho»; escribe.
Y facilita la dirección de esta cuenta que solo tiene un fin: Ayudar a una leonesa en Australia. La iniciativa ha recaudado ya más de 8.000 dólares.
