Asegura Roa, que, en un principio, la ministra no quiso reconocer que "se nos había dejado tirados por parte de las administraciones", pero, tras conocer su situación, se remangó para ayudarles, poniendo ya sistemas, con la interlocución de la Ciudad, con José Ángel Azuara y Luis Amigo al frente, para solucionar el futuro de las más de 80 familias que se quedan sin sus puestos de trabajo "aunque la gente se ha ido buscando la vida como ha podido", explica Roa "de 100 quedamos 17".
Pero sigue solicitando, como ha hecho antes, que el cierre permitido en junio de 2020 llegue en esa fecha "no antes" como augura que sucederá. Mientras, las auxiliares deberían mantenerse operativas. Los trabajadores en peor situación son los de Auxitrans, que ya han soportado dos EREs y para los que se estudian medidas urgentes "como incluirlos en trabajos de reforestación de al empresa Tragsa o Forestalia". También se pretende abrir una veta de trabajo en limpieza con el fin de que los auxiliares no se queden en la calle.
Los empleados han facilitado al Ministerio un listado con los activos en octubre, sus edades, puestos que han ocupados y antigüedad con el fin de definir una salida para ellos. Algunos llevan más de 20 años trabajados. Roa espera que los próximos 15 días sean cruciales, porque no quieren llegar al 10 de noviembre, fecha de las elecciones nacionales sin una solución. Mientras, siguen a las puertas de la central, manifestando su reivindicación sin descanso.
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