Siempre al son de la música tradicional, los actos comenzaron con una concentración en la Plaza Mayor para recoger en sus respectivos domicilios a las Águedas Mayor y de Honor y después volver a la Casa Consistorial donde, tras el toque de castañuelas, salió el regidor a comparecer en el salón de plenos. Allí se recordaron los méritos de González, nacida en Villadangos del Páramo pero afincada desde hace tiempo en La Bañeza y cuya trayectoria laboral ha estado ligada al Centro Asistencial Nuestra Señora del Valle.
El trabajar con personas con discapacidad es, tal y como reconoció Mercedes Blanco antes de imponerle los atributos que expresan su condición de Águeda de Honor, una de las razones que han llevado a Carmen González a estar siempre preocupada de los colectivos más vulnerables. Como las mujeres, las víctimas de la violencia de género o quienes cada día se acercan al departamento que dirige en el consistorio en busca de ayuda. Una ayuda «que siempre encuentran y que a veces es más fácil que todas las políticas sociales que ha impulsado este equipo de Gobierno, que no son pocas», recordó Palazuelo en su intervención, antes de agradecer a su compañera de filas «todo su trabajo a favor de la sociedad bañezana».