Pocas vidas han tenido más lecturas que la del que estos días llevan una y otra vez, entre fe y limonada, camino del calvario.
¿Soportarán muchos de sus seguidores aquello de expulsar a los mercaderes del templo?, ¿escucharán tranquilos desde los bancos que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios?, ¿qué dirán los que presiden las procesiones de la frase ‘el mayor de vosotros sea el servidor de todos’? ... podría seguir pero los espacios tienen un límite.
Como estas frases puede causar cierta perplejidad ver a un punky fiel a la doctrina de los Iron Maiden que, curiosamente, fueron acusados de satánicos, arrancando sonrisas en ellos. Es curioso que tal vez su ‘himno’ más repetido ‘Hallowed Be Thy Name’ (¿Santificado sea tu nombre?) sea una mirada abierta, la de Steve Harris, sobre los pensamientos de un preso un día antes de ser ajusticiado.
¿No le falta exactamente un día a nuestro gran protagonista de la Semana Santa, de todas las semanas santas, para ser ajusticiado, cambiando la Cruz por la horca, que no se sabe muy bien cuál es la más cruel. Tal vez él/ella, el/la de la camiseta de Iron Maiden, tenga ahí más sentido que nadie