La Comisión Europea, a través de la Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes (DG GROW), unidad B.4 (Industrial Forum, Industrial Alliances, Clusters), confirmó el nombramiento del director general del Clúster Ibérico para la Minería Sostenible de la Península Ibérica (ISMC), Santiago Cuesta-López, como miembro del Grupo de Expertos en Política de Clústeres (Expert Group on Cluster Policy), según un comunicado recogido por Ical. Este cluster tiene su sede en Armunia (León).
La designación se produce tras el proceso de evaluación de candidaturas procedentes de los estados miembros para la reconstitución de este órgano consultivo estratégico, cuyo objetivo es reforzar el papel de los clústeres como infraestructura clave de competitividad industrial en Europa. En palabras de Cuesta-López, “este nombramiento refuerza la voz de los ecosistemas industriales vinculados a materias primas y cadenas de valor estratégicas en el diseño de la política europea de clústeres”. “Nuestra contribución se centrará en acelerar la innovación, movilizar inversión y convertir la transición industrial en proyectos concretos, escalables y sostenibles”, comentó.
En la sesión inaugural del Grupo de Expertos en Política de Clústeres celebrada esta semana en Bruselas, se constató un reto clave: Europa destaca en I+D, pero sigue fallando en el escalado industrial de sus innovaciones.
En este contexto, Santiago Cuesta-López subrayó que “Europa no tiene un problema de ideas; tiene un problema de escalado”, y defendió que los clústeres evolucionen hacia plataformas de inversión que acompañen a las pymes desde el laboratorio al mercado e integren financiación estructurada, “porque sin capital paciente y visibilidad de proyectos no hay transición industrial”.
El debate apuntó a un consenso en el que los clústeres “deben actuar como puentes entre tecnología, industria e inversores, ayudando a reducir el riesgo de inversión y acelerar el despliegue de tecnologías limpias, aún limitado por costes energéticos, regulación y falta de capital para el escalado”.
La seguridad económica fue otro eje central, por el que Cuesta-López destacó la necesidad de “diversificar suministros y reforzar alianzas, proponiendo modelos de inversión coordinada y stockpiles estratégicos mediante colaboración público-privada”. Asimismo, se reforzó el papel de los clústeres como “sensores del mercado” y como herramientas para identificar barreras del mercado único, avanzar en digitalización y simplificar la implementación de políticas, especialmente para pymes.
Como conclusión de esta primera reunión, se defendió la evolución de los clústeres desde redes de colaboración hacia “verdaderos hubs de inversión y escalado capaces de convertir innovación en industria”.
El Grupo de Expertos en Política de Clústeres asesorará a la Comisión Europea en el diseño de una política orientada a reforzar la competitividad, la innovación y la descarbonización industrial a escala regional y europea, y operará hasta diciembre de 2027, con posibilidad de prórroga de dos años.
La incorporación del ISMC refuerza esta visión y aportará la experiencia del ecosistema de materias primas y minería sostenible en ámbitos como la seguridad de suministro, el desarrollo territorial y la inversión en proyectos transformadores. En este contexto, regiones como Castilla y León y Andalucía se consolidan como “territorios estratégicos” en España para el desarrollo de cadenas de valor industriales y el despliegue de tecnologías limpias alineadas con las prioridades europeas.