El Ayuntamiento de Santa Marina del Rey, la Junta Vecinal y el AMPA San Isidro celebraron en la tarde de Carnaval su tradicional desfile, que volvió a convertir las calles de la villa en un estallido de imaginación, música y alegría.
La comitiva partió a media tarde desde el patio del colegio, con la mirada puesta en el cielo ante la amenaza de lluvia. Niños, jóvenes y adultos, ataviados con disfraces y caretas, recorrieron las principales calles del municipio acompañados por una animada charanga, que puso ritmo a una jornada marcada por el colorido y el buen ambiente.

Antes de iniciar el desfile, los participantes se acercaron al Centro de Día y Residencia Alzheimer Santa Marina para compartir el ambiente festivo con usuarios, voluntarios y trabajadores. En el centro, también ubicado en Santa Marina del Rey, no faltaron los bailes improvisados al son de la música. Los usuarios más atrevidos no dudaron en marcarse uno o varios pasos, según las fuerzas, en una escena que evidenció que la ilusión está por encima de todo.
El desfile concluyó en el Restaurante Salones Victoria, donde la fiesta continuó en la discoteca. Como colofón, la organización obsequió a todos los participantes con una gran chocolatada, poniendo el broche dulce a una tarde invernal que volvió a demostrar el arraigo y la vitalidad del Carnaval en la localidad.
