Santa Marina del Rey recuperará el próximo martes 16 de junio su identidad como villa hospitalaria jacobea con la apertura del albergue municipal de peregrinos ‘El paso de Künig’, un nuevo recurso que devuelve al municipio una tradición de acogida que se remonta a la Edad Media y que se mantuvo hasta el siglo XVIII.
Durante siglos, la localidad contó con una intensa actividad hospitalaria vinculada al Camino de Santiago, sostenida por dos cofradías dedicadas a atender a transeúntes y peregrinos. Aquella tradición se perdió tras la desamortización y la venta de las propiedades vinculadas a dichas instituciones.
El nuevo albergue toma su nombre de Hermann Künig von Vach, el monje alemán autor de la primera guía escrita para peregrinos a Santiago de Compostela a finales del siglo XV. En su obra, Künig recomendaba a quienes partían desde León avanzar por el Camino de Santa Marina del Rey para continuar por La Cepeda y entrar en El Bierzo por el paso más bajo de los montes de León, entre Brañuelas y Cerezal de Tremor.
El albergue municipal cuenta con diez literas, cocina comunitaria, duchas con agua caliente, lavandería, un pequeño jardín y aparcamiento para bicicletas. Está situado en el entorno del cruce del Órbigo, frente a la popular representación de un peregrino medieval.
Una villa de profunda tradición histórica
Fundada por mandato del rey Fernando II, Santa Marina del Rey dependió directamente del monarca hasta tiempos de Fernando III, cuando fue donada al Obispo de Astorga. En época renacentista, cuando Hermann Künig pasó por la villa, era la mayor población del valle del Órbigo.
De aquella relevancia histórica se conservan importantes testimonios, como el templo parroquial de tres naves, que alberga un órgano barroco de 1634, destacados retablos y piezas escultóricas de interés, entre ellas la Virgen de la Manzana, de estilo gótico.
También sobresale la torre del Reloj, construida en tapial en el siglo XVI, con más de 17 metros de altura, una dimensión necesaria para el funcionamiento del mecanismo accionado por un sistema de contrapesos. Entre los recuerdos del pasado jacobeo de la localidad figura además la ermita de San Lázaro, vestigio de uno de los antiguos hospitales de peregrinos.
Santa Marina del Rey llegó incluso a ser sede episcopal durante un periodo del siglo XVI, cuando el obispo Diego de Sarmiento y Sotomayor abandonó Astorga junto al cabildo para instalarse en la villa a causa de un enfrentamiento con el Marqués de Astorga. El conflicto concluyó un año después con la conocida “humillación” del marqués, que acudió ante el prelado para pedir perdón.

“Un orgullo para el municipio”
El alcalde de Santa Marina del Rey, Francisco Javier Álvarez, destaca que la villa “siempre ha sido acogedora y hospitalaria” y que así lo acredita su propia historia. Recuerda, además, que Hermann Künig recomendaba en su guía tomar el camino de Santa Marina y advertía al “hermano peregrino” de que encontraría una senda segura, buena gente y vino y pan para el caminante.
“Esa tradición ha animado al municipio a realizar un esfuerzo económico para que los peregrinos que decidan hacer el Camino de Künig tengan donde pernoctar”, señala el regidor, también presidente de la Asociación de Municipios del Camino de Künig.
Álvarez subraya que recuperar la tradición jacobea de Santa Marina “no solo es importante para nosotros”, sino que supone “un revulsivo para todos los lugares por donde discurre el camino, una forma de recuperar patrimonio histórico y dar vida a nuestros pueblos”.
Un camino reconocido como Histórico
Por su parte, Tomás Álvarez, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Künig, ha destacado la importancia de consolidar una red de atención al viajero, especialmente después de que el pasado mes de noviembre la Junta de Castilla y León otorgara a este itinerario la calificación de Camino Histórico a Santiago.
Álvarez, autor del informe histórico y documental presentado para lograr dicha declaración, considera que el impulso de los municipios resulta clave para la plena recuperación del Camino. “La inauguración del albergue de Santa Marina del Rey es una iniciativa histórica que recordarán las generaciones venideras”, afirma.