En su intento de zanjar el asunto, Sánchez reconoció que el respaldo del PSOE a la propuesta de Unidos Podemos haya generado «algo de confusión», pero «más allá de los reproches», centró la atención en otros aspectos que consideró más importantes, como la ausencia de una política energética y una planificación a medio plazo por parte del Gobierno del PP o el «abandono» del proyecto de la Ciudad de la Energía de Ponferrada (Ciuden) para investigar la captura del CO2. Algo que, según dijo, ayudaría al futuro del carbón.
Además, según recoge Ical, Sánchez avanzó que la Ejecutiva Federal se está planteando una iniciativa para pedir que una parte de los ingresos que genere la subasta de las energías renovables se destine a unas cuencas mineras que están sufriendo el «abandono» de las políticas energéticas del Gobierno. Volvió a subrayar la necesidad de una transición energética «justa» y lamentó que se equipare la actuación del PSOE y del PP en el Gobierno respecto a minería del carbón. Es «injusto», admitió.
«Ambigüedad»
De este mismo tema habló también ayer la consejera portavoz de la Junta de Castilla y León, Milagros Marcos, quien criticó los bandazos del PSOE, al que reclamó que se comprometa con el futuro de Castilla y León y abandone la ambigüedad que mantiene respecto a la minería y a la continuidad de las térmicas. Tal y como explicó, es necesario hacer una «llamada a la sensatez» porque tanto PSOE como Podemos «son capaces de votar una cosa en las Cortes de Castilla y León y la contraria en el Congreso de los Diputados».Alzó también la voz respecto a este asunto la diputada de Unidos Podemos por León, Ana Marcello, quien calificó de «falso» que se plantee el cierre de las térmicas en 2020. En una nota de prensa, Marcello afirmó que «no puede ser que quienes han dilapidado el futuro de las comarcas mineras y mal invertido los Fondos Miner, cuyo objetivo era la reindustrialización de nuestra tierra, ahora se proclamen los defensores de las térmicas». Al mismo tiempo, remarcó que «el 80% del carbón que se quema en las térmicas es carbón importado, y esto sucede porque el Gobierno del PP se lo permite». Frente a esto, advirtió que la formación morada apuesta «por una transición energética progresiva» en la que tengan protagonismo las energías renovables, según está ocurriendo en los países más desarrollados de Europa». Mientras, dijo, proponen «alternativas económicas para crear nuevos empleos de alto valor añadido compatibles con la sostenibilidad medioambiental».
Reacciones en Asturias
En Asturias, donde el carbón tiene también un peso importante, ha habido diferentes reacciones. Foro acusó al PSOE y a Ciudadanos de engañar en su postura respecto al carbón, IU Asturias rechazó la «descarbonización exprés» de la economía y la diputada del PP por la comunidad vecina, Susana López Ares, aprovechó para expresar la defensa de los populares del papel del carbón en el futuro mix energético que se negocia en la UE, advirtiendo, al mismo tiempo, de que PSOE, Podemos y Ciudadanos deben explicar «por qué están atacando al sector».También se pronunciaron sobre la polémica los sindicatos CCOO y UGT. CCOO de Industria avisó de que la moción aprobada por el Congreso «aniquila» el empleo y supone «acabar con la minería y el carbón». Según valoró, esta iniciativa «desindustrializa y desertiza» las comarcas, usando para ello la «excusa» de eliminar combustibles fósiles.
También el secretario de Minería estatal de UGT-Fica, Víctor Fernández, mostró su «rechazo radical» a la propuesta de Unidos Podemos. Tal y como indicó «demuestra una clara intención de los firmantes» –Unidos Podemos, PSOE, Ciudadanos, Esquerra Republicana, PDeCAT, Compromís, UPN, Bildu y Nueva Canarias– que se convertirían, dijo, en «la puntilla del PP para liquidar el sector del carbón» y, al mimso tiempo, «pone de manifiesto una clara incompetencia que les lleva a proponer una planificación energética imposible de realizar en el tiempo que proponen».