El Ayuntamiento de Ardón, a propuesta de la Junta Vecinal de San Cibrián de Ardón, ha descubierto este lunes una placa en el monolito de la plaza del pueblo en recuerdo al rey Alfonso V (999-1028) por su compromiso con este territorio, perteneciente al Real Valle de Ardón y al que otorgó las atribuciones de “realengo”, apareciendo ya reflejadas en el Fuero de León del año 1017 promulgado por el mencionado Rey.
No obstante, estos lugares tienen una historia anterior que proviene de la calzada romana que transcurría por este Real Valle, y que servía de atajo para el transporte del oro de Las Médulas hasta el puerto de Tarraco (Tarragona), desde donde partía para Roma.
Del mismo modo, se constituyó en camino de peregrinación a Santiago, para peregrinos de otros tiempos que economizaban millas de distancia, discurriendo por esta vía romana.
En el acto, estuvieron presentes la alcaldesa Mónica Marne y el presidente de la Junta Vecinal Gonzalo G. Cayón, acompañados por muchos vecinos y leoneses.