El pleno de San Andrés del Rabanedo, que a pesar de limitar por primera vez con un reloj las intervenciones de los concejales duró nada menos que 6 horas, 'tumbó' este jueves la moción de Vox para prohibir el uso de vestimentas que ocultan el rostro (burka, niqab y similares) en dependencias municipales.
Una moción que llevaba el grupo de extrema derecha por órdenes de su partido en Madrid tal y como demuestra que esta misma semana han presentado exactamente la misma en numerosos ayuntamientos, diputaciones y cortes autonómicas de todo el país.
Bajo la excusa de la seguridad y la supuesta libertad de la mujer, Vox defendía la necesidad de identificar a cualquier persona para realizar una gestión, cuestión que aseguraron varios ediles ya se produce. En cualquier caso, la moción fue apoyada por PP tras incluir una modificación que en el Congreso de los Diputados rechazaron y también por Ciudadanos, que pidió que se incluyeran también los cascos de moto y preguntó a los concejales de Vox si "los cortacabezas de Madrid" les pedían presentar esta moción "porque si no en un año no les dejan volver a presentarse".
En cualquier caso, los votos en contra de UPL, PSOE y la concejala de IU - Podemos impidieron la aprobación de esta moción "sobre un problema que no existe y que ya tiene una regulación nacional", según explicó la concejala del PSOE, que tachó a los concejales de "esbirros de Abascal". Por su parte, UPL votó en contra dejando en claro que el de Vox "es un discurso de odio y miedo", dejando claro que "esto no es una terraza, la competencia no es municipal" y que "ya no solo en ninguna de las localidades de San Andrés, si no en toda la provincia de León ya tengo unos cuantos años y jamás he visto un burka o un niqab".