La Junta Vecinal de San Andrés del Rabanedo iniciará un expediente de regularización de derechos funerarios sobre cerca de 30 tumbas del cementerio municipal que se encuentran en estado de abandono y ruina y que pueden constituir un peligro para las personas que acuden cada día al camposanto. Un procedimiento administrativo que en el que se dará trámite de audiencia para intentar localizar a los titulares actuales de dichas concesiones, según establece la normativa vigente, y que concluirá con la extinción del derecho funerario en caso de que no hubiera respuesta y la puesta a disposición de la junta vecinal de dichos panteones.
La pedanía incoará expediente para declarar la caducidad de las concesiones después de no conseguir localizar a los titulares de casi una treintena de tumbas en muy mal estado a lo que hay que sumar la falta de pago de la tasa de mantenimiento. Una medida que tiene como objetivo mejorar la seguridad y la imagen del cementerio y evitar accidentes entre las personas que cada día acuden a visitar a sus seres queridos.
“Ya hemos tenido algún problema y queremos evitar a toda costa que vuelva a suceder. No podemos permitir que haya tumbas que desde hace décadas no se tocan, tumbas derruidas, abandonadas, rotas y que suponen un peligro evidente”, explicó la presidenta de la Junta Vecinal de San Andrés del Rabanedo, María Amparo García.
El procedimiento de regularización se hará acorde a la ordenanza y el reglamento que regula esta instalación funeraria y que establece en su artículo 17 como una de las causas de extinción del derecho funerario por el incumplimiento de las obligaciones del titular, entre las que figuran, el mantenimiento en buen estado de tumbas y nichos. La concesión administrativa de nichos, panteones y columbarios tienen una duración de 75 años (a perpetuidad) y de 10 años consecutivos en el caso de las concesiones temporales.
María Amparo García explicó que reorganizar el cementerio ha sido una de las prioridades de esta legislatura aunque, destacó, aún queda mucho por hacer. “Hemos conseguido actualizar el padrón después de meses de trabajo intenso de localización de los propietarios de las concesiones aunque todavía tenemos un pequeño porcentaje sin localizar, tratamos de mantener a raya las hierbas con actuaciones a demanda y ahora la siguiente será acometer obras para acabar con las humedades” destacó la presidenta de la Junta Vecinal que gestiona un camposanto con 365 panteones, 102 nichos y 9 columbarios y que está al límite de su capacidad. Con el inicio de este expediente de regularización se conseguiría poner a disposición de la entidad local unidades de enterramiento que ahora están infrautilizadas, en desuso y abandono desde hace décadas.
