La jornada cultural celebrada en la Casona de los Condes de Luna combinó divulgación botánica y memoria artística en dos actos diferenciados que reunieron a vecinos y vecinas en torno al conocimiento y al recuerdo compartido. Bajo el título “Uso y cultivo de plantas condimentarias y medicinales”, el ingeniero agrónomo y presidente del Ateneo Rural Urbicum, Pedro Díaz, ofreció por la mañana una charla centrada en la importancia histórica y práctica de estas especies. La sesión recorrió el uso de las plantas desde la prehistoria hasta la actualidad, destacando su papel tanto en la alimentación como en la salud.
El acto fue presentado por Dionisio Rodríguez, quien subrayó que el empleo de estas especies forma parte de un legado ancestral ya presente en antiguas civilizaciones, donde se utilizaban para la conservación de alimentos y la elaboración de remedios naturales. Durante la sesión, los asistentes recibieron orientaciones prácticas para crear un pequeño jardín botánico doméstico, con una selección de 30 plantas locales —anuales, bianuales y vivaces— adaptadas al clima del entorno. La exposición incluyó explicaciones sobre las propiedades digestivas y beneficios generales de determinadas hierbas, así como recomendaciones básicas para su cultivo. La actividad concluyó con un turno de debate en el que se compartieron preguntas y experiencias.
Por la tarde, el protagonismo recayó en el taller 'Recordando a Lolo', concedido por el Instituto Leonés de Cultura. El encuentro rindió homenaje al dibujante José Manuel Redondo “Lolo”, conocido por retratar escenas cotidianas de los pueblos leoneses y a sus habitantes, convirtiendo estampas locales en viñetas reconocibles para varias generaciones.
La sesión fue impartida por su hija, Laia Redondo, quien compartió recuerdos personales y explicó el proceso creativo de su padre, así como su manera de observar y representar el entorno. A través de imágenes y testimonios, el público pudo acercarse de nuevo a la obra y la trayectoria de un autor vinculado estrechamente al territorio.
La jornada se cerró con una participación activa del público, en un encuentro que combinó divulgación y memoria cultural, y que puso en valor tanto el conocimiento tradicional sobre las plantas como el legado artístico de una figura ligada a la identidad local.