La Comisión Permanente de la Junta de Personal Docente de centros públicos no universitarios de León celebró este jueves su reunión quincenal en Cistierna para protestar por las deficiencias en el IES Vadinia. En concreto, los representantes del profesorado en la provincia pusieron ayer de manifiesto la necesidad de dotar al centro educativo de un ascensor para que pueda ser utilizado por la comunidad educativa y, de manera especial, por los alumnos que tienen problemas de movilidad.
Javier Ampudia, presidente de la Junta de Personal Docente, explica a este periódico que el instituto de Cistierna es representativo de la «dejadez e indolencia» de la Junta de Castilla y León con los centros educativos públicos de la provincia. En este sentido, en el IES Vadinia llevan cuatro años esperando por su ascensor, una infraestructura que está presupuestada pero para la que las obras no comienzan. «Están mareando la perdiz con el mismo presupuesto. Lo presupuestan, pero no lo gastan», manifiesta este representante del profesorado leonés.
En materia de accesibilidad, la Junta de Personal Docente también reclama para el instituto de Cistierna otras mejoras como una adaptación de la entrada y una rampa. Igualmente, este centro educativo que da respuesta a las demandas de las familias de toda la Montaña Oriental estaría a la espera de un nuevo pararrayos.
El IES Vadinia, aunque su caso resulta «paradigmático», no es el único centro educativo de la provincia que está pendiente de la Consejería de Educación por un ascensor. Javier Ampudia señala, después de la reunión celebrada este jueves en Cistierna, que en el Colegio Antonio González de Lama de la ciudad de León llevan tres cursos pidiendo esta actuación. De la misma manera, también en la capital leonesa, los más de un millar de alumnos del instituto de Eras de Renueva permanecen a la espera de su elevador desde hace siete años.