Tal vez uno de los precios a pagar por vivir rodeado del incomparable paisaje de los Picos de Europa sea el de resignarse a no tener algunos servicios tan a mano como a cualquier persona le gustaría. Este sería el caso del municipio de Boca de Huérgano, uno de los que se encuentran a mayor distancia de un centro hospitalario de todo el país.
Todos los caminos conducen a Boca, pero siempre se encuentran a una distancia hasta el hospital de León superior a los 100 kilómetros y a la hora y media de desplazamiento. Un mundo para acudir a una cita médica y, sobre todo, en el caso de una urgencia al que los vecinos están acostumbrado: «No hay otra opción. Es lo que hay».
El trayecto entre la cabecera del municipio de Tierra de la Reina y la capital leonesa se puede realizar por Riaño, saliendo hasta Sabero por la N-621, para continuar hacia Boñar y llegar al Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) por la CL-624 y accediendo por Villaquilambre. Esta opción es la más corta con 101 kilómetros, aunque en tiempo se podría reducir unos minutos bajando por Prioro, Puente Almuhey, Almanza y desviándose a la N-625 en Sahechores de Rueda para continuar por esta carretera hasta la A-60 de acceso a la ciudad. Una alternativa que serían unos diez kilómetros más. Incluso, podría considerarse una tercera vía, con duraciones similares, tomando la N-625 antes de Cistierna.
Desde Llánaves de la Reina se tarda al hospital una hora y 50 minutos, siendo el pueblo más remoto del país
A estas distancias habría que añadir otros más de 15 kilómetros y 20 minutos por una carretera complicada si el desplazamiento al Caule se realiza desde Llánaves de la Reina. Localidades como esta o como Portilla de la Reina son las que hacen de frontera entre el municipio de la Montaña Oriental y Cantabria a través del puerto de San Glorio, siendo las más inaccesibles y alejadas de servicios, como en este caso un hospital. Aproximadamente, una hora y 50 minutos de trayecto desde Llánaves que lo sitúan como el pueblo de España más alejado a un centro hospitalario teniendo en cuenta una variable temporal.
Óscar Fernández, alcalde del Ayuntamiento de Boca de Huérgano, califica al servicio sanitario del municipio como «bueno» y recuerda que para los traslados urgentes, como el que hace algún tiempo precisó su padre, el helicóptero tarda en llegar a Riaño «unos 15 o 20 minutos». «Estás donde estás y este es uno de los municipios más alejados de un hospital de España. Eso tiene sus particularidades, pero tenemos una buena Sanidad y está funcionando bien. El servicio se presta. Portilla y Llánaves, que está a más de 1.400 metros de altura, son los que tenemos más en el límite. El mayor problema que tienen es en invierno porque a veces se atasca de nieve hasta diez días. Pero si hay urgencias, habría helicóptero. Si hay consultas sí que habría que cancelarlas, pero eso es una peculiaridad que siempre ha existido», valora el regidor.

Como destaca la farmacéutica de Boca, Oliva de la Vega, «la gente está acostumbrada, aunque no dejan de ser muchos kilómetros». Una resignación generalizada que refuerza el papel de farmacias rurales como la suya, en las que se asesora con frecuencia a los vecinos.
Por su parte, Ascensión explica a este periódico que aquellas personas que no disponen de vehículo propio tienen que madrugar para subirse a un autobús que sale de Riaño a las 7:45 horas y que tarda dos horas en llegar a León. «Si tenemos que ir a una consulta, vamos el día anterior o pedimos que sea más tarde de esa hora», comenta esta vecina de Boca.
La 'Odisea' de Araceli
De cualquier modo, vivir a más de 100 kilómetros de un hospital también ha provocado contratiempos de primer orden en el municipio. Sería el caso de Araceli, que tuvo una disección de aorta y vivió toda una ‘Odisea’ hasta llegar a León con su marido. «Aquí hay buenos médicos. A mí me recomendó ir a León y le debo la vida. Si vas a León, puedes quedar», expone esta mujer.
Los vecinos viven con resignación la distancia al Caule, al que tardan más de hora y media en llegar
Araceli se muestra más beligerante que la mayoría y reclama que «tenía que haber algo más cerca porque hay mucha gente mayor». En este sentido, esta vecina de Boca propone un centro para Cistierna que, «aunque no tuviera todas las especialidades», pueda servir para «cosas elementales», entre las que cita escáneres o pruebas de detección.
Riaño para las urgencias
Tanto Araceli como Ascensión sitúan los ambulatorios de Cistierna y de las palentinas Cervera de Pisuerga y Guardo como opciones próximas, aunque explican que para las urgencias pueden acudir a Riaño. Un «servicio 24 horas que funciona muy bien», en palabras del alcalde, y que complementa el trabajo que realizan los profesionales del consultorio «atendiendo a los nueve pueblos» de este municipio de la Montaña Oriental.
Desde el Ayuntamiento se destaca la buena atención médica del consultorio y de las urgencias en Riaño
Una atención en el consultorio médico de Boca de Huérgano que es posible gracias al trabajo y compromiso de profesionales como Naira, enfermera del área de Riaño. Sin perder la sonrisa, esta sanitaria explica que «los pacientes están acostumbrados a la distancia a León» y también a otras particularidades de su trabajo. «Por ejemplo, hoy tuvimos una urgencia y fuimos a Posada, que no hay médico. Nos tenemos que dividir para hacer media mañana en un sitio y luego venir. Son 35 minutos y mucha gente se queja de que no llegamos hasta las 11. Hay mucha zona que cubrir y no se llega en diez minutos. Aquí tienes un aviso y solo ir y volver, en la zona más cercana, es una hora. Es muy complicado. Si hay, por ejemplo, un accidente de moto en Llánaves tienes que ir y todo lo del consultorio puede esperar. Son otros 20 minutos y con la carretera que es, que no es coger el coche e ir recto», explica la practicante sobre su día a día.

Naira también pone de relieve el incremento de la carga de trabajo durante el verano, cuando las cartillas aumentan hasta «cinco o seis veces». Además de estos veraneantes que solicitan la tarjeta como desplazados, estarían los «constantes» accidentes en la zona de motoristas, en la montaña o en actividades acuáticas.
A pesar de tantos condicionantes, como explica esta enfermera, el consultorio «abre todos los días». No obstante, ante los frecuentes cambios hay quien se despista. Es el caso de María Jesús, que pasa algunos meses en Barniedo de la Reina. «En mi pueblo ya no pasa y tengo que venir aquí como desplazada. Cada día son unos horarios y uno ya no sabe a qué hora venir. Hoy me he despistado y he bajado una hora antes», relata esta vecina estacional del municipio.
Las alternativas al Caule
Por la proximidad a la provincia de Palencia y a las regiones vecinas de Asturias y Cantabria, tal vez los vecinos de Boca podrían tener alguna alternativa al Caule para ser atendidos en un centro hospitalario. Opciones que Óscar Fernández descarta por las comunicaciones por carretera, con «tres cuartos de hora» por el San Glorio hasta Potes para acceder, posteriormente, a los hospitales de Torrelavega y Santander. El palentino sí que se encontraría a una distancia similar a León: unos 123 kilómetros. «La mejor salida es a León o a Palencia», sentencia el alcalde.
Otra alternativa sería, como indica la farmacéutica Oliva, «un acuerdo con Arriondas», en Asturias y a unos 80 kilómetros. De hecho, en el año 2010 la Junta de Castilla y León firmó un convenio para que los vecinos de los municipios leoneses de Oseja de Sajambre y Posada de Valdeón puedan ser atendidos de urgencia o ingresados en este hospital asturiano. "Hay que recordar que desde Oseja de Sajambre a Arriondas hay 27 kilómetros y desde Posada de Valdeón 35. Respectivamente, desde dichos municipios a León hay 118 y 122 kilómetros, a lo que habría que sumar las dificultades orográficas ya conocidas», destacaron desde la Consejería de Sanidad cuando se suscribió este acuerdo hace 15 años.
¿El más alejado del país?
De esta forma, Boca de Huérgano es el único municipio leonés a más de 100 kilómetros de un hospital de los 14 de toda España que registra un estudio del ‘Explorador Social’. No es fácil determinar cuál de ellos es el más alejado. En tiempo, considerando la localidad de Llánaves, sería el ayuntamiento de Tierra de la Reina, pero no así en kilómetros.

Cobeta, en una recóndita zona de Guadalajara, se encontraría a 130 kilómetros del hospital de la capital de su provincia, a 131 de Teruel, a 132 de Cuenca y a 142 de Soria. Una ‘tierra de nadie’ que provoca que otros nueve municipios guadalajareños se encuentren a más de un centenar de kilómetros de un centro hospitalario.
A unas distancias similares en kilómetros a las de Boca de Huérgano, aunque inferiores en tiempo, se encontrarían los cacereños Cedillo y Herrera de Alcántara. Gistaín, en el Pirinero oscense, también figura en este listado, pero se encuentra más cerca de Barbastro y Jaca de lo que el municipio de la Montaña Oriental está de León.
Unos kilómetros arriba o abajo, Boca de Huérgano es uno de los rincones que se encuentran más alejados de un hospital de toda España. Nueve pueblos cuyas distancias al Caule son y seguirán siendo de ciento y picos... de Europa. Un municipio en el que sus gentes llevan esta separación con la resignación de quien no ha conocido nada distinto y con el consuelo, a modo de abrazo sanador, de sus montañas... ¡Salud!