La provincia de León cuenta actualmente con 915 casos activos de violencia de género registrados en el sistema VioGén, según los datos presentados este viernes en la II Jornada Stop Violencia Vicaria celebrada en la ciudad. La cifra supone un aumento respecto a los 896 casos que registraba la provincia a comienzos de 2025, y refleja una tendencia al alza que los profesionales del sector llevan tiempo advirtiendo.
En el conjunto de Castilla y León, los 5.496 casos activos incluyen 2.690 mujeres con menores a cargo, y 113 niños están catalogados en situación de riesgo de sufrir violencia vicaria, la forma de maltrato que utiliza a los hijos como instrumento para dañar a la madre.
La jornada, organizada por la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno en Castilla y León y la Asociación Stop Violencia Vicaria, reunió a profesionales del ámbito judicial, sanitario, policial y asistencial para analizar los mecanismos de detección y protección de los menores. Intervinieron, entre otros, la fiscal de Sala de Violencia sobre la Mujer de la Fiscalía General del Estado, María Eugenia Prendes; la fiscal del Tribunal Supremo Rosa Guiralt; y Ana Peláez Narváez, presidenta del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de Naciones Unidas.
La jefa de la Unidad de Coordinación, Jessica Martínez Sánchez, subrayó la necesidad de reforzar la coordinación entre administraciones, operadores jurídicos y fuerzas de seguridad para garantizar una protección integral, con especial atención a la detección precoz. Los ponentes coincidieron en situar el interés superior del menor como principio rector de cualquier intervención en estos casos.