El delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, ha manifestado este viernes que la provincia avanza en el objetivo fijado por el Gobierno autonómico de 'cero aguas sin depurar', un propósito que se prevé alcanzar a corto o medio plazo en el territorio leonés.
Así se ha pronunciado durante la visita a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Alija del Infantado, que lleva en funcionamiento escasos meses tras una inversión de unos 700.000 euros para actuar sobre una población aproximada de 1.000 habitantes y llevar a cabo la limpieza de un caudal medio de 190 metros cúbicos de agua al día.
Cuenta con la tecnología de humedal artificial, una solución de tipo extensivo que destaca por un bajo impacto visual y reducido coste energético de explotación. Además, los procesos internos estarán totalmente automatizados, lo que permite su control en remoto.
La instalación incluye suministro eléctrico mediante paneles fotovoltaicos, inversor y baterías eléctricas, para minimizar los costes eléctricos, aunque dispone de un grupo electrógeno con el objeto de asegurar la continuidad del tratamiento en todo momento.
Su puesta en funcionamiento ha sido posible gracias al convenio suscrito entre la Junta, la Diputación de León y el Ayuntamiento de Alija del Infantado, según el cual las administraciones autonómica y provincial han aportado el 40 por ciento del importe de su creación y el Consistorio, el 20 por ciento restante.
La obra ha sido ejecutada por Somacyl, que también será la entidad responsable de su explotación, conservación y mantenimiento durante los próximos 25 años.
Eduardo Diego ha señalado que la depuradora de Alija del Infantado se inscribe en los planes del programa de ejecución de depuradoras para poblaciones de entre 500 y 2.000 habitantes, que recientemente ha supuesto la puesta en funcionamiento de otros EDAR en Valtuille, Molinaseca, Villaquejida y Cimanes de la Vega con un presupuesto total de alrededor de 2,5 millones de euros.
32 depuradores y 24 millones de euros
Dicho programa contempla la ejecución de 32 depuradoras en total, con una inversión de 24 millones de euros y, de forma paralela, la Junta, con la colaboración de la Diputación y los distintos ayuntamientos, ejecuta otros EDAR en poblaciones con menos de 500 habitantes, concretamente 72 con una inversión de unos 11 millones de euros.
"La estrategia que se ha puesto en marcha por parte de la Junta de Castilla y León en colaboración con las diputaciones y con los ayuntamientos nos va a llevar a corto o medio plazo a conseguir esas aguas sucias, cero aguas sucias en nuestra provincia de León y que tengamos nuestros ríos más limpios y más saludables para el conjunto de la provincia", ha recalcado.
Eduardo Diego ha estado acompañado en la visita por el diputado de Transición Ecológica, Javier Salgado; el alcalde de Alija del Infantado, José María Sánchez y técnicos de Somacyl.