Según apuntaba en su edición de este martes el periódico ‘El Economista’, España podría pujar para albergar la sede de este organismo europeo con Francia, otro de los principales países en industria experta en defensa en la red, así como otros países del este de Europa, aunque estos tendrían el argumento en contra de su cercanía con Rusia, pese a que estados como Estonia están a la cabeza de digitalización en todo el continente.
La implantación de esta agencia europea no solo serviría para olvidar el rechazo de la UE a Barcelona para la del Medicamento, que finalmente se instaló en Amsterdam, sino que supondría una inversión cercana a los 2.000 millones de euros, con el consiguiente incremento del empleo y la riqueza para una provincia como la de León, que ha perdido a más de 40.000 habitantes en los últimos años y que sigue teniendo tasas de desempleo por encima del 10 %.
«España tiene una posición de partida inigualable para albergar ese centro europeo que ‘debería’, según la propia Comisión, ‘fomentar una mejor cooperación entre las partes interesadas relevantes –incluso entre los sectores civil y de defensa de la ciberseguridad– para hacer el mejor uso de los recursos y la experiencia de ciberseguridad existentes en toda Europa’», agregan desde Xtrategas, que consideran que «es el momento de colocarse a la cabeza de los países más emprendedores y avanzados que han entendido la gran oportunidad para desarrollar una industria digital de la seguridad». Y todo ello con el Incibe como reclamo, en el que ya hay más de un centenar de expertos trabajando.
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