En concreto, el colectivo lamentó que se haya sepultado, no solo los dos hornos cerámicos encontrados durante las excavaciones arqueológicas, uno de ellos de época romana y otro medieval, así como las grandes estructuras romanas y la importante necrópolis que se extiende al lado derecho del camino. “Todo ha sido sepultado bajo el relleno de tierra que soportará la plataforma de la autovía A-60 y que en esta zona tendrá unos cinco metros de altura”, explicaron a través de un comunicado.
Por eso, desde Promonumenta se insistió en que la solución del viaducto ha resultado “una gran patraña” y “peor que antes de paralizar las obras”, porque el yacimiento de Lancia en su zona baja “seguirá quedando enterrado” pero ahora bajo cinco metros de tierra, además de que los daños ocasionados por las excavadoras son “numerosos e importantes”.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.