Los estudios, el trabajo, el amor y, sobre todo, la falta de oportunidades, motivan las variaciones residenciales que, en la provincia de León, arrojan un saldo negativo. Según la última estadística publicada por el INE esta semana, por cada diez personas que salieron de la provincia el pasado año, sólo entraron ocho. 7.826 personas se fueron de León a otras provincia de España, mientras que las que llegaron de otros puntos a fijar su residencia en territorio leonés fueron 1.416 menos, es decir, 6.410.
Por nacionalidad, de los que se marcharon, 16.408 eran españoles y 2.016 extranjeros; y de los que llegaron a vivir a León, 15.253 eran nacionales y 1.755, extranjeros.
Éstos son los que se movieron traspasando las fronteras provinciales, pero son muchos más los que cambiaron de municipio sin salir de ‘casa’. 10.598 variaciones residenciales dentro de la misma provincia de León, según recoge el Instituto Nacional de Estadística.
Todo esto hay que ponerlo en relación con otros fenómenos demográficos como el envejecimiento de la población leonesa y, por ende, el alto índice de mortandad y la baja natalidad. El resultado, una provincia que cada vez se queja más de la despoblación en la que los pueblos se van quedando vacíos y las ciudades ven perder poco a poco población. Los leoneses, sobre todo los jóvenes, se marchan en busca de oportunidades a otras zonas, y no sólo de España, también en el extranjero, cada vez más.
Concretamente en 2014 casi 2.000 personas salieron de León al exterior, aunque también hay que decir que 1.596 vinieron a vivir a la provincia. La diferencia, 350 a la baja.
8.753 menos en Castilla y León
Castilla y León registró un saldo migratorio negativo de 8.753 habitantes en 2014 (12.066 había perdido el año anterior), provocado en gran parte por la salida de ciudadanos españoles hacia otras comunidades autónomas, 6.266, pero en el que ha tenido un peso importante el éxodo hacia otros países, con 2.487 personas menos. De este saldo, negativo, seis de cada diez eran hombres. La Estadística de Variaciones Residenciales del INE señala que el saldo en el conjunto del país también fue negativo, con 45.620 personas menos, ya que los 1,96 millones de habitantes que llegaron al país no compensaron los algo más de dos millones que decidieron salir. En total, 86.911 llegaron a la comunidad en 2014, de los que 68.317 eran españoles y 18.594 extranjeros. Nueve de cada diez, 77.892 personas, modificaron su residencia procedentes de otras regiones, de los cuales el 45% contaba con entre 25 y 44 años.