La Asociación Esla Vida ha llevado a cabo una nueva acción dentro de su campaña de sensibilización contra la implantación de una planta de biogás en la localidad. El pasado 18 de abril, el colectivo colocó una gran pancarta con el lema “BIOGÁS NO” en la verja del patio de las antiguas escuelas de Vidanes, junto a la carretera N-625, buscando máxima visibilidad.
La pancarta, elaborada por un vecino del pueblo con la colaboración de su madre y posteriormente cedida a la asociación, fue instalada tras obtener el permiso correspondiente de la Junta Vecinal, actual gestora del espacio público, cedido en uso por el Ayuntamiento de Cistierna.
Sin embargo, apenas 48 horas después de su colocación, el presidente de la Junta Vecinal solicitó a la directiva de Esla Vida la retirada del cartel. Según explicó, había recibido presiones por parte de algunos vecinos disconformes con la autorización concedida.
A pesar de contar con el permiso inicial y tras consultar con la autoridad municipal, la asociación decidió acceder a la petición. En la tarde del 21 de abril, procedió a retirar la pancarta “en aras de la convivencia vecinal”, subrayando que su objetivo no es generar enfrentamientos, sino defender los intereses del territorio y el bienestar de sus habitantes. No obstante, Esla Vida no descarta volver a colocar el mensaje en otro emplazamiento menos controvertido.
El colectivo ha expresado su sorpresa ante la polémica generada por una acción que consideran simbólica y fácilmente reversible. En este sentido, critican lo que califican como una “tolerancia permisiva” hacia proyectos que, a su juicio, implican riesgos ambientales y sociales a corto y largo plazo para la comarca. Asimismo, lamentan que quienes reclaman respeto hacia sus posturas no siempre valoren el impacto que determinadas iniciativas pueden tener sobre el conjunto de la población.