La localidad de La Pola de Gordón vivió este jueves una jornada marcada por la solidaridad y la emoción con la celebración de la III Jornada de Visibilización de la Fibrodisplasia Osificante Progresiva (FOP). En el centro de todas las miradas volvió a estar el pequeño ‘astronauta’ Darío, que, junto a su familia, se sintió un año más arropado por vecinos y visitantes en un evento organizado por la asociación Por Dos Pulgares de Nada.

Desde primeras horas del día, el área deportiva de las piscinas se convirtió en un punto de encuentro intergeneracional en el que deporte, cultura y ocio sirvieron como vehículo para dar visibilidad a esta enfermedad ultrarrara. La respuesta del público volvió a evidenciar el compromiso de la comarca con una causa que trasciende lo festivo.

El programa, diseñado para todos los públicos, combinó actividades deportivas, exhibiciones, animación infantil y música en directo, generando un ambiente dinámico y participativo durante toda la jornada. Uno de los momentos más significativos fue la lectura del manifiesto, en la que se puso voz a la realidad de quienes conviven con la FOP.

La convivencia fue otro de los ejes del encuentro, con una comida popular que reunió a decenas de personas y que reforzó el carácter cercano y comunitario de la cita. A lo largo del día, no faltaron tampoco los sorteos, las actuaciones musicales y las propuestas de ocio familiar, que mantuvieron la actividad constante en distintos espacios de la localidad.

Más allá del componente festivo, la jornada volvió a cumplir su principal objetivo: sensibilizar y dar visibilidad a la Fibrodisplasia Osificante Progresiva, al tiempo que se recaudaban fondos para apoyar la labor de la asociación organizadora. El calor del público, la implicación del tejido social y la participación de familias enteras consolidan esta cita como un referente en la comarca, donde la solidaridad se convierte, año tras año, en el mejor impulso para seguir avanzando en la concienciación sobre las enfermedades raras.