El Ayuntamiento de La Pola de Gordón sacó adelante en pleno extraordinario el presupuesto municipal para 2026, que asciende a 4.732.490,25 euros. Las cuentas fueron aprobadas con los votos favorables del PSOE, la abstención del PP y la UPL y el único voto en contra de la Agrupación Vecinal Gordonesa (AVG).
El alcalde, Antonio García Arias (PSOE), defendió unos presupuestos que «creemos que son austeros y veraces, que no hay mucho margen para, como los anteriores, para hacer política ni hacer cambios».
El PP critica la gestión
Desde el Partido Popular, Francisco Castañón criticó el retraso en la presentación de las cuentas, recordando que «no es de recibo presentar el presupuesto en el mes de junio, cuando debe presentarse en octubre del año previo». Pese a ello, justificó la abstención de su grupo al considerar que se trata de «unos presupuestos absolutamente técnicos», condicionados por el plan de ajuste aprobado en 2024 y necesarios para garantizar la estabilidad.
Castañón reconoció el «trabajo técnico importante» realizado para adaptar las cuentas «a la realidad de ingresos y gastos», aunque reprochó al Equipo de Gobierno la falta de gestión en áreas como el desarrollo industrial, la captación de empresas o la ejecución de inversiones pendientes.
En este sentido, reclamó avances en los terrenos de la antigua fábrica de Santa Lucía y en proyectos vinculados a la Zona Alfa y la Reserva de la Biosfera.
El portavoz popular también denunció el estado de calles y carreteras, la falta de actividad en las bibliotecas municipales y las deficiencias en algunos centros educativos. «Hay obras y planes provinciales de 2022 sin ejecutar y tenemos calles con auténticos socavones», afirmó. Además, defendió una mayor apuesta por la cultura, el deporte y las asociaciones locales, al tiempo que cuestionó proyectos como el futuro albergue en La Pola o la zona de caravanas prevista en Ciñera.
En el apartado económico, el PP recordó que el Ayuntamiento de La Pola de Gordón mantiene una deuda financiera de 1.872.014,58 euros, aunque parte de ella está vinculada a la renovación del alumbrado público.
Pese a las críticas, Castañón aseguró que su grupo no pondría «ningún tipo de traba administrativa a la gestión municipal», motivo por el que optó por «una abstención responsable», aunque las cuentas «no generan ningún tipo de ilusión».
Para AVG, son «para el visitante»
Desde la AVG, Nacho Alonso anunció su voto en contra de los presupuestos municipales al considerar que «no están realizados pensando en la calidad de vida de sus habitantes» y aseguró que las cuentas «son el reflejo de sus acciones y estas no nos gustan».
Durante su intervención, AVG agradeció al Partido Socialista la presentación de los presupuestos y también «al señor secretario y a su equipo en su labor de estudio e informe de los diversos apartados».
La formación defendió que los presupuestos «son un medio para mejorar la vida familiar, social y económica de las personas» y cuestionó si las cuentas están pensadas «para que el Ayuntamiento solucione los problemas de gestión que viene arrastrando desde hace tiempo o para mejorar la calidad de vida de sus habitantes».
AVG criticó además el argumento de que existe «poco margen» para modificar las cuentas y afirmó que esa idea «tiene algo de verdad, pero también tiene algo de no verdad». En este sentido, señalaron el endeudamiento municipal y acusaron al equipo de gobierno de «aplicar su política y después ajustar los presupuestos a ella».
La agrupación aseguró también que el municipio se está convirtiendo en «un parque temático» orientado a los visitantes, mientras que «los que vivimos aquí seguimos huérfanos de una hoja de ruta dónde se favorezca al vecino que paga sus impuestos y no al visitante». Entre las críticas, AVG citó el estado de las calles, cementerios, la asistencia sanitaria o los cortes de agua en los pueblos, preguntándose: «¿De qué me sirve a mí ser uno de los pueblos más visitados si mi calidad de vida no mejora?».
Finalmente, rechazaron algunos gastos incluidos en las cuentas municipales, como «la compra de una finca para realizar un aparcamiento o la realización de un museo carbonífero», al entender que «no son urgentes» y que «engordarán la deuda» del Ayuntamiento.
UPL: cultura, turismo y control
Por su parte, la portavoz de la UPL, Sara Herrero, criticó que lleguen fuera de plazo y recordó que el pasado agosto se había anunciado la intención de comenzar a trabajar en el presupuesto de 2026 en septiembre para poder llevarlo a pleno en diciembre, «como marca la ley», algo que finalmente no ocurrió.
En este sentido, señaló que «el Tribunal de Cuentas ya nos lo recordará», igual que con el presupuesto de 2024.
Herrero también hizo referencia a la Comisión Especial de Cuentas convocada para este viernes 28, fecha límite para presentar la cuenta general, y añadió con ironía que presentar el presupuesto antes de terminar el primer semestre del año «es todo un hito para este equipo de Gobierno» y probablemente «el último de la legislatura».
La portavoz de UPL evitó entrar al detalle de las distintas partidas de ingresos y gastos al considerar que ya habían sido debatidas previamente en comisión, aunque sí destacó que los presupuestos de los últimos ejercicios «han sido bastante elevados» debido a la incorporación de subvenciones ligadas a grandes proyectos todavía en marcha.
Desde ese punto de vista, consideró positiva la reducción de la cuantía global del presupuesto, al entender que «no podemos vivir por encima de nuestras posibilidades en ningún aspecto».
Herrero también agradeció que el equipo de Gobierno tuviera en cuenta una petición realizada por ella para incrementar la subvención nominativa destinada a la Cofradía Encuentro de la Pasión y la Hermandad del Santísimo Cristo de la Victoria. Explicó que el aumento pudo realizarse tras detectar «una errata» en la cuantía de la cuota de Cuatro Valles, que estaba incrementada por encima de la cantidad real. La edil defendió la necesidad de seguir apostando por la tradición, la cultura y el turismo, especialmente tras la solicitud de declaración de Interés Turístico Local para la Semana Santa y la futura aspiración a lograr también el reconocimiento provincial. «Eso solo se consigue materializándolo en el presupuesto municipal y destinando fondos para ese fin», afirmó.
Defensa del turismo y los servicios
El alcalde respondió a las intervenciones de los grupos y reconoció parte de las críticas planteadas por el Partido Popular sobre la Zona Alfa. Admitió que la gestión del proyecto «no es la que nos gustaría ni la que nos prometieron» y aseguró que la asociación encargada de su funcionamiento todavía no se ha constituido porque «desde la Junta no acaban de definirse». También reconoció que las pistas «no están en las condiciones adecuadas», mientras el Ayuntamiento sigue reclamando soluciones a las administraciones competentes.
El regidor también respondió con dureza a la intervención de la Agrupación Vecinal Gordonesa, cuyo discurso calificó de «populista», acusando además al grupo de «desconocimiento de las bases de las distintas subvenciones». Recordó que las ayudas concedidas «vienen para lo que vienen, no para lo que uno quiere» y citó ejemplos como la rehabilitación del Pozo Ibarra, las bibliotecas de Ciñera y Santa Lucía o distintas actuaciones de asfaltado.
García Arias defendió además la apuesta turística realizada tras el cierre de la minería. «Algo habremos hecho bien cuando somos el cuarto municipio más visitado de toda la provincia», afirmó, subrayando el impacto positivo para la hostelería y otros servicios.
Por último, rechazó las críticas sobre la falta de servicios públicos enumerando infraestructuras municipales como «tres colegios, dos pabellones deportivos, centro de salud, consultorios médicos, dos piscinas municipales y tres bibliotecas».