Si llegas a Olleros de Sabero a la hora de la partida en el bar del frontón siempre hay una: un antiguo alcalde, el corresponsal del Diario de León, el cantinero y José, un ex minero que llegó a tierras leonesas ahora hace exactamente 50 años, en 1975, desde Cabo Verde, un país que alimentó de mano de obra a muchas minas leonesas, especialmente del Bierzo y Laciana, creando esa nueva y no reconocida nacionalidad: los cabobercianos; José fue uno los pioneros.
En la partida, como corresponde a esta vieja costumbre, vuelan los dardos, las ironías y las bromas y José entra a todos los trapos, maneja la ironía como pocos...
- ¿A qué jugáis?
- Al tute y, a veces, a la brisca.
- ¿Y a mus?
- También sé pero no me gusta, es un juego de decir mentiras, lo dejo para los que ya sabes...
José recuerda que salió de su país, Cabo Verde, cuando le faltaban tres días para la mayoría de edad (18 años)camino de Portugal, «que nosotros éramos entonces una colonia portuguesa»), después se fue a Holanda, donde trabajó dos años en barcos, pero llegó una crisis fuerte, «los barcos amarraron a puerto», y le hablaron de las minas de León. «Era 1975 cuando llegué a Laciana, a Caboalles, éramos de los primeros, creo que cuando llegué éramos 4, conmigo».
Dos años más tarde (1977) decidió cambiarse a Hulleras de Sabero donde trabajó hasta el cierre de ‘la empresa’ (HSA) en 1991. «Me encontraba muy a gusto en Olleros y decidí no buscar trabajo en otras minas. Me hice ganadero, primero de vacas, después tuve ovejas...».
- ¿Y ahora?
- Tengo perro, que si llego tarde a darle la comida me echa la bronca. También tengo un huerto en el que planto muchas cosas, se me da bien.
- ¿Mejor que el tute?
- Parecido, se me dan bien las dos cosas.
Y el bromista caboverdiano trasplantado al valle de Sabero se despide con una propuesta. «Yestoy soltero, bueno divorciado, si sabéis de alguna...».