Comisiones Obreras Industria constituyó este jueves oficialmente la mesa negociadora del nuevo convenio colectivo de la industria panadera de la provincia de León, para el que el sindicato, que cuenta con el cien por cien de la representatividad sindical, lideró el inicio de las conversaciones que buscan “reducir jornadas y aumentar salarios”, para lo que presentó una plataforma de reivindicaciones “ambiciosa y pegada a la realidad de las plantillas”.
Desde el sindicato explicaron que la propuesta llevada a la mesa por la representación sindical “no es una declaración de intenciones, sino un mandato directo de los trabajadores”, ya que “ha sido previamente debatida, consultada y ratificada en asamblea por los afiliado”, que dotaron a la organización de “un respaldo absoluto para defender estas exigencias ante la patronal”.
El objetivo de CCOO durante el proceso negociador será “lograr una mejora sustancial de las condiciones de trabajo, poniendo el foco en el tiempo de trabajo y la remuneración”, ya que, actualmente, el sector panadero en León soporta una jornada laboral “insostenible” de 1.800 horas anuales.
“Estamos hablando de una jornada que se sitúa muy por encima de la media de los convenios provinciales y que penaliza gravemente la conciliación y la salud laboral en un sector ya de por sí exigente”, señalaron desde CCOO Industria, para quienes la reducción de esta jornada será una exigencia “ineludible” en la negociación.
Junto a la reducción del tiempo de trabajo, el sindicato planteó la necesidad de aplicar mejoras salariales significativas, de forma que pretenden que el nuevo convenio contribuya a “garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo de los trabajadores y dignificar una profesión esencial para la provincia”, por lo que confía en que “la parte empresarial acuda a las próximas reuniones con altura de miras y disposición real para llegar a acuerdos”.