Porque después de varios meses de reclamaciones al Ayuntamiento de Villaquilambre y la Junta de Castilla y León, los alumnos aún tienen los mismos problemas: clases con muchos niños, varios turnos en el pequeño comedor del centro, una línea de alta tensión sobre el colegio y un pabellón a temperatura ambiente.
Por eso este miércoles han recorrido la distancia que separa el pabellón de Navatejera con el Ayuntamiento, en una ruidosa manifestación en la que niños y padres han vuelto a reivindicar mejoras en el centro.
Según ha explicado una de las madres, Ruth Díez, ni siquiera la construcción de tres aulas prefabricadas ha solventado los problemas del colegio, a la vez que Junta y Ayuntamiento se culpan mutuamente de las carencias del centro.
Tampoco se fían de los plazos dados por la Consejería de Educación para terminar la ampliación de Los Adiles.
Los padres han aprovechado su concentración frente al Ayuntamiento para entregar en registro al alcalde, Manuel García, un documento en el que se especifican estas reclamaciones.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.