El debate sobre el anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de prohibir las redes sociales para los menores de 16 años está siendo sin duda uno de los asuntos de la semana. Una medida a la que no es ajena la comunidad educativa de la provincia de León y que, a falta de conocer la manera en la que se concretará, como parte directamente implicada en esta nueva regulación, parece recibir la propuesta con una alta aceptación.
De hecho, después de diversas reuniones en el Consejo Escolar de Castilla y León y en otros órganos sobre el asunto, el delegado educativo de CSIF en la provincia leonesa, Javier Ampudia, asegura que es una medida que tanto el profesorado como las familias «lo esperábamos como agua de mayo desde hace diez años». En este sentido, la comunidad educativa habría llegado a la conclusión en esas reuniones de que los peligros que comportan las redes sociales «son tan grandes» que superan a los evidentes beneficios formativos.
En este sentido, según detalla Ampudia, profesores y familias habrían considerado que «sería mucho más beneficiosa» una prohibición como la puesta en marcha en Australia y como la que se ha anunciado también en Francia. «Tendrían que haber sido mucho más duros. Es lamentable que no se permita utilizar una muy buena herramienta por el uso que hacen los gurús tecnológicos», valora este representante del profesorado leonés.
Desde CSIF ponen el ejemplo de los «abusos» no controlados en plataformas como Instagram o TikTok, citando a empresarios como Elon Musk y sus intenciones de convertir el debate público en algo «caótico y sucio». Las redes sociales se estarían convirtiendo, según estos postulados, en el «Salvaje Oeste digital» al que hizo alusión Sánchez en el anuncio de la prohibición para menores de 16 años y, de esta manera, sería necesaria una protección en la infancia y la adolescencia.
Las familias coinciden también en la pertinencia de una medida que en León parece ser recibida con un elevado consenso. Ana Parro, presidenta de un Ampa de la provincia, madre y pedagoga terapéutica, cree que los padres lo ven «con muy buenos ojos» debido a que los móviles y las redes sociales están teniendo «un impacto negativo en la atención, la autoestima, la salud mental y el desarrollo cognitivo» de las nuevas generaciones. «Si existiera un consenso real entre todas las familias, lo lógico sería retrasar al máximo la entrega de un móvil, pero la realidad es que muchos niños y niñas lo tienen a edades muy tempranas, incluso antes de los ocho años. Lo vemos a diario en los parques, en los que el móvil sustituye al juego y la socialización», valora esta representante de las familias de Cembranos.
Ser "modelo" en el hogar
El profesorado ve ventajas para el alumnado en las nuevas tecnologías, como el apoyo en la búsqueda de información o el uso de ‘apps’ educativas, y las familias coinciden en «no demonizar» su uso. No obstante, representantes de los padres como Ana Parro, ven importante «proteger etapas claves de desarrollo» y abogan porque los adultos sean «modelo» en el hogar, con «autocontrol» y un acceso moderado a las redes sociales.
Así, esta medida también se presenta «favorable» para Víctor Begeja, secretario general de CCOO Enseñanza de León, debido a la «falta de regulación y control» en las redes sociales. «Ante esa falta de regulación, y teniendo en cuenta los sesgos que implican, es una medida que desde los ámbitos docentes se ha venido reclamando en general desde hace tiempo», expone este otro portavoz del profesorado de la provincia respecto a cómo reciben el anuncio.
En todo caso, también hay docentes que piden que se tengan en cuenta «matices» frente a una «prohibición a ciegas». Manuela Diez, presidenta en León del sindicato educativo Anpe, aboga igualmente por una regulación, pero deja claro que «ignorar hoy las redes sociales es imposible» y que impedir el acceso podría generar «un efecto rechazo importante», además de prácticas «clandestinas» en los menores de 16 años para conectarse a Instagram o TikTok.
Manuela Diez considera más apremiante trabajar desde «una educación digital crítica y una alfabetización mediática» con los alumnos y promover unas formaciones que «necesitan» tanto los profesores como las familias. «El desarrollo es muy complejo porque involucra a toda la comunidad educativa», indica la representante de Anpe en relación a la medida.
Más allá de la prohibición, se pide más "educación digital crítica" y formación para los padres y los docentes
Para esa necesaria regulación del acceso de los menores de edad a las redes sociales, desde Anpe reclaman a las plataformas unas «herramientas robustas de verificación». Esto supondría un primer paso para los problemas de salud mental, adicción, ciberacoso o ‘sexting’, entre algunos ejemplos que cita Manuela Diez, que ese nuevo ‘Salvaje Oeste’ estaría provocando entre los jóvenes.
Igualmente, otras de las propuestas de los docentes leoneses se dirigen a que el anonimato de las redes sociales no facilite una concepción nociva de la libertad de expresión. «No se debe permitir la libre expresión escondiéndose bajo cuentas genéricas que no dicen quién eres. Cada cuenta tendría que tener detrás una persona que responda por lo que dice. La libertad de expresión no es para ocultarse tras un mecanismo tecnológico ni para insultar a un determinado profesor, faltar al respeto o decir mentiras», argumenta Ampudia.
Sin saber todavía la manera en que se concretará la prohibición de las redes sociales a los menores de 16 años, la comunidad educativa leonesa recibe la medida con un elevado consenso. Docentes y familias esperan que sirva para encauzar una enseñanza que continúa inmersa en una compleja adaptación a los adelantos tecnológicos.