Los ‘otros trenes’ que llegaron con la Variante y la alta velocidad

Empleo y auge en el sector servicios marcaron los años de mayor actividad durante las obras

29/11/2023
Imagen de archivo de las obras de la Variante de Pajares. | ESTEFANÍA NIÑO
Imagen de archivo de las obras de la Variante de Pajares. | ESTEFANÍA NIÑO

Este miércoles se inaugura de manera oficial la Variante de Pajares. Un demandado proyecto que salva el paso bajo la Cordillera Cantábrica y el importante desnivel que existe entre la provincia de León y Asturias, representando un reto sin precedentes de ingeniería y construcción ya que el 80% de su trazado -50 kilómetros entre La Robla y Pola de Lena- transcurren en túnel. Según las estimaciones de Adif, en su ejecución, cuyas obras comenzaron en febrero de 2004 y han terminado alcanzando un presupuesto de 4.000 millones de euros (cuatro veces más de lo previsto) han llegado a participar de forma simultánea hasta 4.000 trabajadores

Pero, ¿cómo se vivieron los años de mayor auge de las obras en puntos como La Pola de Gordón o La Robla? El que fuera alcalde de La Pola en aquella época, Francisco Castañón, recuerda que «en su momento nos llegó a sobrepasar, por el volumen de personas, fue un boom tanto en colegios, como en cualquier otro tipo de servicio público. Nosotros desde el Ayuntamiento veíamos que teníamos que aumentar el dinero que había que discriminar tanto para deporte como para cultura, como para atender todo tipo de necesidades». Desde el punto de vista socioeconómico, el túnel también se dejó notar, «el tema de tiendas, supermercados, restaurantes, pensiones u hoteles que estaban vivos en su momento, muchos se crearon y duraron solo ese periodo, luego tuvieron que cerrar porque no había actividad suficiente. Pero, fue un momento que nuestro municipio, La Pola de Gordón, aguantó con toda la voluntad de sacarlo adelante, la gente de nuestros pueblos intentó adecuarse a las necesidades, y creo que los negocios, y las actividades sobre todo en el sector servicios, intentó adecuarse. Había, seis, siete u ocho restaurantes por la zona, había muchos más bares, más tiendas... fue algo que nos sobrepasó desde el punto de vista socioeconómico, pero nos adaptamos de una manera bastante elegante a las necesidades». 

Castañón: "Por el volumen de personas, fue un boom tanto en colegios, como en cualquier otro servicio"

El actual alcalde de La Robla, Santiago Dorado, era por aquellos años concejal de Hacienda en el Ayuntamiento. La valoración que hace sobre los años de mayor volumen de las obras se traduce en la generación de empleo local. «Se notó un gran pico de empleo, mucha gente de la zona, sobre todo gente joven, trabajó en las obras cubriendo una alta tasa, pero es algo que no duró mucho. A medida que los trabajos necesitaron una cualificación más específica, las empresas traían a su propio personal. Ahora prácticamente no hay empleo derivado de la Variante, y lo que nos queda son pueblos divididos por la vía del tren», sostiene el regidor y diputado.

Muchos de los trabajadores no venían solos, lo hacían con sus familias. Eso se tradujo en más casas habitadas, y en más niños en los centros educativos. En algunos casos, niños de otros países que se unieron a los escolares de La Pola. «Fue muy positivo para todos los chavales que en su momento vivieron, tanto en el colegio de infantil como en el instituto, fue el abrir culturalmente sus mentes, el compartir con gente con otra cultura, con otra forma de ver las cosas, y fue muy enriquecedor, en la diversidad está la riqueza y en ese momento en Pola sí lo vimos». 

Dorado: "Se notó un gran pico de empleo, mucha gente de la comarca trabajó en las obras"

El coste medioambiental

Francisco Castañón también quiso recordar el coste medioambiental que han supuesto estas obras en La Pola de Gordón. El que fuera alcalde del municipio en los años de mayor volumen de trabajo en la Variante recordó que «en nuestro Ayuntamiento nos hemos quedado con la peor parte, hemos perdido acuíferos, nos hemos quedado con alguna escombrera que ha estado rehabilitada pero que la tenemos ahí y estamos viviendo con ella, y creo que lo que tenemos es que pelear, para que por ejemplo el agua retorne a nuestros pueblos, para que la adecuación de las escombreras sea perfecta, y desde luego, para que puedan quedar instalaciones que no solo recuerden la obra, el túnel de Europa más grande en su momento, sino que quede como algo positivo. Nosotros teníamos alguna idea, como era el Centro de Interpretación del Túnel, que entiendo que era algo muy positivo para poder recordar esta obra de una manera importante. Medioambientalmente necesitamos todavía mucha reposición, mucha reparación, y luchar por recuperar lo que hemos perdido».

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