La Real colegiata basílica de san Isidoro de León acogió este sábado la ceremonia de cruzamiento e investidura de los nuevos caballeros y damas del Gran Priorato de España de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, una institución de caballería cristiana con más de nueve siglos de historia y una destacada actividad asistencial y humanitaria en la actualidad.
El cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, arzobispo emérito de Caracas, presidió la misa en la que tuvo lugar el nombramiento y en la que también participaron el obispo de León, Luis Ángel de las Heras, y el abad de san Isidoro, Luis García. Miembros de la Orden procedentes de Reino Unido, Francia, Portugal, Eslovaquia y Venezuela acompañaron a los investidos junto a autoridades civiles, eclesiásticas y militares y representantes de distintas instituciones leonesas.
La jornada del sábado comenzó con una visita al Museo de la Real Colegiata de San Isidoro, seguida de un responso y ofrenda floral en el Panteón de los Reyes de León, como homenaje a la memoria histórica del Reino leonés. A continuación, tuvo lugar el acto de entrega de la concesión del Gran Collar de la Orden y la imposición del Lazo de Dama de Justicia a la Sagrada Imagen de Nuestra Señora la Virgen de la Esperanza, de la Sacramental y Penitencial Cofradía de Nuestro Padre Jesús Sacramentado y María Santísima de la Piedad, Amparo de los Leoneses.
El programa organizado en torno a la investidura incluyó este viernes sendas recepciones institucionales en el Ayuntamiento de León y la Diputación Provincial a la Junta de Gobierno del Gran Priorato de España, encabezada por su Gran Prior, Iván de Arteaga y del Alcázar, marqués de Ariza, de Armunia y de Valmediano, Grande de España, en la tarde del viernes, a la que siguió, en la Sala del Pendón de la Real Colegiata Basílica de San Isidoro, la tradicional Ceremonia de Vela de Armas, como acto preparatorio. La jornada concluyó con un recorrido guiado por el casco histórico de León y una iluminación especial de la fachada de Casa Botines con los colores y el escudo de la Orden de San Lázaro.
La elección de León para esta celebración, señalaron desde la entidad, responde a la especial significación histórica y espiritual de la ciudad, a su condición de antigua capital del Reino de León y a su profunda vinculación con el Camino de Santiago y la secular tradición de hospitalidad y acogida al peregrino, valores estrechamente relacionados con la vocación fundacional de la Orden de San Lázaro.
La Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén tuvo sus orígenes en el siglo XII, en Jerusalén, vinculada desde sus comienzos a la atención de enfermos, especialmente de quienes padecían lepra. Aquella vocación asistencial continúa siendo uno de sus principales rasgos de identidad. En la actualidad, la Orden mantiene una amplia presencia internacional y desarrolla proyectos de carácter sanitario, social y humanitario. Cuenta con aproximadamente 4.000 miembros, organizados en 42 jurisdicciones de 37 países y presentes en los cinco continentes.
La actividad contemporánea de la Orden comprende proyectos relacionados con la enfermedad de Hansen, los cuidados paliativos, la medicina de urgencia y la atención a personas en situación de vulnerabilidad, junto con otras iniciativas sanitarias y sociales.
En España, la Fundación San Lázaro, impulsada por la Orden, desarrolla distintas líneas de actuación entre las que se encuentran la distribución de alimentos y productos esenciales a personas en situación de vulnerabilidad, el apoyo asistencial a pacientes pediátricos en colaboración con la sanidad pública y el respaldo a la investigación y a la formación médica, particularmente en el ámbito de la dermatología.
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