Las organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León advirtieron este miércoles de una campaña de cereal de invierno con pérdidas generalizadas para el conjunto de agricultores de la Comunidad que oscilarían en una horquilla entre los 300 y los 500 millones de euros.
Una situación definida como “crítica” y “desesperada” para el campo de Castilla y León que llevó a las cuatro opas con representación en el Consejo Regional Agrario (Asaja, UPA, COAG y UCCL) a manifestarse en unidad de acción en la plaza Zorrilla de Valladolid, donde pidieron a Junta, Gobierno y UE medidas “drásticas” y ayudas directas para los agricultores que permitan paliar la subida de los costes de producción, que lastra la rentabilidad del campo.
Inició el turno de intervenciones ante los medios, recogidas por Ical, el presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, que avanzó más movilizaciones “si las cosas no cambian” porque el sector agrícola y ganadero de la región está en riesgo de “ruina”. Dujo lo ejemplificó con la campaña de cereal de este año en Castilla y León, que cuenta con una superficie sembrada un 20 por ciento menor a la media de los últimos años y una previsión, según el presidente de Asaja, de una cosecha un 40 por ciento por debajo de la de 2025.
La principal razón, tal y como esgrimió Dujo, es la “subida vergonzosa” del precio de los carburantes y fertilizantes, que deriva en una menor siembra, menos abono, labores y, por tanto, menos cosecha, hasta el punto de calcular una pérdida de 300 millones de euros este año en el campo de Castilla y León.
Una situación que procede, según el presidente autonómico de Asaja, de la multiplicación de conflictos bélicos; de la subida de costes de producción como los fertilizantes, de 300 a 800 euros por tonelada, o el gasóleo, de 80 céntimos a 1,40 euros; y de la importación “masiva” de cereales de Ucrania.
“Trabajando nos arruinamos, y esa situación no se puede mantener en el tiempo, porque Castilla y León pasa de ser el granero de España a un desierto”, explicó Dujo, que destacó la “unidad de acción” de las organizaciones profesionales agrarias en la manifestación de hoy para pedir “ayudas directas urgentes” tanto al Gobierno, ya que las aprobadas son “insuficientes”, como a la Unión Europea y a la Junta, que lamentó que, a día de hoy, “no han dado nada”.
Situación “desesperada”
De hecho, tras Dujo, intervino el coordinador de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, para exigir a la Administración autonómica “que iguale las ayudas que va a poner el Ministerio” con un montante de más de 100 millones de euros.
También solicitó el “compromiso” de la industria y la distribución para no realizar ninguna operación “por debajo de los costes de producción” y, al Gobierno de España, el líder autonómico de UCCL le pidió “una ley anti-especulación” porque “hay gente que se está haciendo rica” mientras el campo “se arruina”. “Es obsceno”, concluyó.
Y es que Palacín calificó la situación como “desesperada”, con subidas de un 40 por ciento en el precio de los fertilizantes y de hasta el 60 por ciento en el gasóleo. “Eso le supone a una explotación media en Castilla y León 40.000 euros más que el año pasado”, planteó, recordando que “si el año pasado cubrimos gastos justitos y en algunas explotaciones se entró en pérdidas, este año van a ser generalizadas en todo el cereal de Castilla y León”.
Medidas “drásticas” como aranceles y ayudas
Una situación “crítica”, como la denominó el coordinador de COAG en Castilla y León, Lorenzo Rivera, y que además recordó que llega tras tres años de sequía y otros tres de bajos precios, con lo que “no se cubren los costes de producción” desde hace más de un lustro en el sector primario de Castilla y León.
Por ello, Rivera lanzó un “SOS a toda la sociedad” para que “sea consciente del problema” en una comunidad autónoma que recibe el sobrenombre de “el granero de España” pero que “sin medidas drásticas, dejaremos de serlo en los próximos dos o tres años”.
El coordinador de COAG-CyL, que cifró las pérdidas en una cantidad alrededor de los 500 millones de euros para el campo de Castilla y León, anticipó una campaña un 30 por ciento menor que la de 2025, y pidió por ello “medidas drásticas” como aranceles a la entrada de cereales de Ucrania y América, la prórroga de las ayudas del Gobierno más allá del 30 de junio y que la Junta las complemente porque, hasta ahora, “la Consejería de Agricultura no ha puesto nada sobre la mesa”.
Gobierno autonómico que “no cumple sus funciones”
Precisamente el secretario general del UPA en Castilla y León, Aurelio González, reclamó a la Junta “ayudas” que al menos igualen las “insuficientes” planteadas por el Ministerio de Agricultura porque “desde enero, tenemos un Gobierno de Castilla y León que está en funciones pero no cumple sus funciones y nos ha dejado abandonados”.
Así, y desde la plaza de Zorrilla, donde se concentraron alrededor de 300 personas, la manifestación se encaminó hacia la Delegación del Gobierno y, posteriormente, ante la Consejería de Agricultura de la Junta para solicitar unas ayudas que, en todo caso, González reconoció que “no van a ser la solución” definitiva.
Porque, en opinión del secretario autonómico de UPA, “la solución pasa por intervenir los precios de los abonos y el gasóleo” como forma de evitar que “las tierras que nos han dejado nuestros padres queden abandonadas”. “Esta generación no merece ser la que cierre el campo, por eso hoy tenemos la obligación de estar aquí y luchar por lo nuestro, porque la agricultura tiene que tener futuro”, concluyó.