El Obispado mueve ficha y facilita que las mujeres vuelvan a pujar en San Martín

La parroquia procesionó al Cristo de la Agonía, con la presencia de varias mujeres por orden del Obispado, y el Lignum Crucis de Minerva por la Exaltación de la Cruz

14/09/2026
 Actualizado a 14/09/2026
Varias mujeres pujaron durante todo el recorrido a la Agonía. | SAÚL ARÉN
Varias mujeres pujaron durante todo el recorrido a la Agonía. | SAÚL ARÉN

Pasadas las 19:30 horas de ayer la iglesia de San Martín volvió a echarse a las calles. Era lunes, 14 de septiembre, fecha en la que se celebra la Exaltación de la Cruz y cita a la que tanto la propia iglesia como el barrio y los fieles no fallan ningún año. Lluvia mediante, claro está, en lo que a la procesión se refiere, puesto que previo al cortejo se celebró la rigurosa misa en honor a esta festividad, que pone en el centro la veneración a la cruz de Cristo, máximo símbolo de la religión católica. Además, al finalizar se realizó una adoración al Lignum Crucis en el interior del templo.

Así pues, la gran novedad para la procesión de este 2026 fue el regreso de las mujeres a los varales del trono del Cristo de la Agonía. Ya habían pujado la imagen previamente, aunque solo de 2011 a 2014, ya que al año siguiente dejaron de participar en el cortejo como braceras. Cabe destacar que se trata de una vuelta con matices, porque aunque haya sido con la intermediación y el apoyo del Obispado, al menos por ahora no se las considerará braceras de San Martín a todos los efectos, si bien su “compromiso” en actos, misas y procesiones durante el año determinará si en 2027 podrán aparecer oficialmente en la lista de braceros.

La reincorporación responde a una reivindicación que viene de atrás: hace dos años, tres mujeres de la parroquia solicitaron participar en la puja de las procesiones organizadas por la entidad cristiana, tal y como se hizo durante cuatro años, pero se les negó la entrada y ahora, por fin, se ha accedido a ello. Eso sí, desde la Agrupación de Braceros de San Martín remarcan e insisten en que la medida llega en gran parte desde el Obispado, donde consideran que tanto cofradías como asociaciones «tienen que empezar a adaptarse a los nuevos tiempos».

Y con esas salió. Un buen puñado de féminas, algo más de una decena, acompañó al Cristo de la Agonía perfectamente adornado para la ocasión. Y para el recuerdo la curiosa y tierna anécdota de un pequeño zagal que en la trasera del paso iba ayudando a los braceros, como si soñase tener más altura para conseguir meter el hombro como uno más. Tras él, el Lignum Crucis de Minerva, este solo pujado por hombres, cerraba la corta pero poblada y sentida procesión.

El tiempo respetó y fue la Agrupación Musical de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad la encargada de poner los sones a una procesión que recorrió una vez más las calles del asolerado y cofrade barrio de San Martín. Todas las cofradías e instituciones con sede canónica en la parroquia hicieron acto de presencia, desde Minerva hasta la Redención pasando por María del Dulce Nombre a mayores de Ánimas y Santo Cristo de Fuera, Carmen, San Crispín, San Crispiniano y la propia Agrupación de Braceros de San Martín, entre otras. Todas acompañaron a un cortejo, solemne a todas luces, organizado por la parroquia y para la que centenares de fieles y devotos se concentraron en las calles a lo largo de todo el recorrido.

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