El jurado ratificó por unanimidad las conclusiones definitivas del caso ocurrido el 30 de junio de 2013 en el Paseo de Papalaguinda, donde se instala el mercadillo semanal. Allí, junto a la zona donde se ubican los coches de choque el fallecido y el ahora condenado, J.L.B., entre los que existía una manifiesta mala relación, iniciaron una pelea en la que después de recibir un golpe el homicida le asestó dos navajazos a la víctima -uno en la frente y otro en el costado izquierdo- que acabaron con su vida de forma inmediata.
El condenado se había dirigido al joven con el grito de 'Mamón, perro, te voy a matar' justo antes de comenzar el enfrentamiento entre ambos. La eximente incompleta de legítima defensa ha hecho que la pena se rebaje respecto a los 13 años de cárcel que se solicitaban inicialmente. Además, el sujeto deberá indemnizar con 25.000 euros a cada una de las tres hermanas que tenía el fallecido y pagar el importe del sepelio.
A su llegada a la Audiencia Provincial de León donde tuvo lugar el juicio, J.L.B. evitó ocultar su rostro “porque ya me conoce todo el mundo” y quiso aclarar que “no maté a mi sobrino, era el querido de mi cuñada”, en referencia a la inexistencia del parentesco que se había dado por hecho entre ambos y que aparecía incluso en las conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal. También se dirigió a los fotógrafos allí presentes para pedirles "que me saquéis guapo".
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