Las denuncias de vecinos de San Andrés del Rabanedo por plagas de cucarachas en zonas como el entorno de Corpus Christi y de ratas en varios puntos del municipio siguen generando una duda razonable sobre si las campañas contratadas se están ejecutando realmente. Como así apuntan desde Unidos por San Andrés, el contrato obliga a realizar dos campañas generales anuales de desratización y dos campañas de desinsectación —de primavera y de verano—, contando con al menos una persona en exclusividad para desratización y dos personas permanentes durante las campañas de desinsectación.
“Ante las constantes quejas vecinales, la UPL debe aclarar públicamente si el servicio se está prestando con la intensidad y periodicidad que exige el pliego, y si existe alguna relación entre las incidencias detectadas y una posible disputa en la tramitación de facturas entre el Ayuntamiento y la empresa adjudicataria”, señala el portavoz Rafa Sánchez.
Desde UxSA ha tenido también conocimiento de que podrían existir discrepancias en la tramitación de facturas correspondientes al mes de marzo, relativas a servicios de control de Legionella en las piscinas municipales, prestaciones que según el contrato estarían incluidas en el precio global pactado.
Desde UxSA han recordado un principio elemental de la contratación pública: la existencia de una controversia económica no faculta al contratista para suspender la prestación del servicio. “Si la empresa entendiese que tiene derecho a un pago adicional, la vía es la reclamación administrativa o judicial, nunca la paralización de los trabajos. Y si se acreditase que ha dejado de prestar el servicio contratado, el Ayuntamiento estaría obligado a incoar un expediente administrativo contra ella”, subraya Rafa Sánchez.
Más allá de las piscinas, UxSA ha confirmado tiene indicios de que los controles de Legionella en las fuentes ornamentales del municipio podrían no estar realizándose con la periodicidad exigida. El pliego obliga a una inspección y toma de parámetros mensual por fuente, un análisis semestral en laboratorio acreditado de aerobias totales y Legionella y un certificado de limpieza y desinfección anual. “Solicitamos al equipo de gobierno que acredite documentalmente que estas obligaciones se están cumpliendo, algo que a día de hoy no consta”, indica Rafa Sánchez.
Como así denuncian desde Unidos por San Andrés, el trasfondo de todas estas irregularidades son consecuencia de la jubilación del técnico de Servicios Generales del Ayuntamiento hace unos meses ha dejado sin cobertura efectiva la función de supervisión de contratos externos. Era el responsable de verificar que las empresas cumplían el pliego, que los materiales facturados se correspondían con los precios de mercado y que la ejecución real se ajustaba a lo contratado. “Esa función hoy parece no ejercerse o hacerlo de forma muy limitada”, lamentan.
“Las consecuencias de ese vacío ya se están notando: se tramitan actuaciones sin el preceptivo proceso de contratación, la Intervención se ve obligada a denegar pagos por ausencia de cobertura contractual, y el riesgo real es que el Ayuntamiento acabe abonando más de lo debido, más los costes de los procesos que se deriven. Todo ello por no haber cubierto una función técnica esencial”, advierte Rafa Sánchez.
El contrato establece la obligación de presentar mensualmente partes de trabajo sellados, informes de parámetros por fuente y una memoria anual de trabajos realizados. UxSA exige que el equipo de gobierno acredite que está recibiendo y verificando esa documentación. “Si no se está exigiendo ni comprobando, estamos ante un fallo de control interno con consecuencias directas sobre la salud pública de los más de 30.000 vecinos de San Andrés del Rabanedo. Y mientras no se cubra ese vacío técnico, seguiremos viendo contratos de dudoso cumplimiento, facturas cuestionables y el riesgo de que los vecinos paguen dos veces: con su salud y con su dinero”, concluye el portavoz de Unidos por San Andrés.