Imagínese que va paseando plácidamente por el Páramo Bajo leonés, contemplando cómo va el tardío crecimiento de las maíces y se encuentra usted un novillo en mitad del camino. Lo más probable es que al caminante le pille sin capote ni estoque, y lo único que le quedaría serían las piernas para correr. No se ha dado el caso, pero podría darse. La noche del pasado miércoles doce novillos salieron de la finca ganadera en la que se encontraban. Se desconocen las circunstancias en las que tuvo lugar la fuga aunque para tranquilidad de los vecinos, tan solo quedan tres paciendo a sus anchas e ilocalizables, por el momento. El resto están de vuelta en la finca, aunque los menos puesto que la gran mayoría han tenido que ser abatidos por el potencial riesgo de la seguridad de los vecinos de la zona.
Pozuelo del Páramo fue el pueblo que se despertó con el susto el jueves por la mañana. Entre los vecinos empezó a correrse la voz de que en las inmediaciones de la localidad se encontraban sueltos doce novillos de algo más de tres años. Se habían escapado de una finca de Matilla de Arzón, un pueblo de Zamora que linda con la provincia leonesa en el que se encuentra ubicada esta ganadería. Las reses, que no saben de fronteras, no dudaron en pasar al Páramo leonés y de allí, según indican los lugareños, han vuelto a pasar a Zamora, concretamente a la zona de Pobladura del Valle. Podrían encontrarse pastando en esta zona aunque por el momento no han sido localizados.
La situación ha tenido en jaque a los vecinos de localidades del sur de León como San Adrián del Valle, Audanzas y Saludes de Castroponce, donde también fue avistada la manada de animales bravos. Entre los vecinos continúa el susto en el cuerpo y se ha convertido la huida de la novillada en el principal tema de conversación de todos los corrillos, con lo que esto conlleva. Algunos dicen que los novillos se escaparon cuando estaban siendo embarcados en un camión, otros comentan que lo más probable es que fuese el lobo el que les asustó haciéndoles cruzar despavoridos los límites de la finca. Alguno ve más factible que la escapada de las reses estuviese propiciada por una espantada de los animales tras una pelea entre ellos. A ciencia cierta, el único dato que conocen en la zona, es que tres animales siguen a sus anchas «Dios sabe dónde». Pocos toreros quedan en el Páramo Bajo, muchos esperan no tener que serlo a la fuerza, tomando la alternativa sin capote ni estoque, deprisa y corriendo.
Novillada sin capotes en el Páramo Bajo
Este miércoles por la noche, doce novillos se escaparon de una finca sita en Matilla de Arzón, Zamora.Algunos llegaron al Páramo, otros siguen sin encontrarlos
04/07/2016
Actualizado a
12/09/2019
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