No me llames Sigüeya, llámame Benuza

Las luchas de fuerza entre pedanías o evitar el cachondeo, razones para cambiar de nombre

Isabel Herrera
04/04/2016
 Actualizado a 19/09/2019
Imagen de archivo de Valverde de La Virgen.| MAURICIO PEÑA
Imagen de archivo de Valverde de La Virgen.| MAURICIO PEÑA
El mapa de la provincia no sólo ha ido modificando sus límites municipales, también han ido cambiando los nombres, la mayoría de las veces por las luchas propias de fuerza entre las localidades de un mismo territorio. Pero también hay algún caso en el que lo que se pretendió fue evitar el cachondeo, como pasó en Alija del Infantado que, hasta la década de los cuarenta, era ‘de los Melones’. En otros ha sido sólo una evolución del nombre, como Saucedo, que acabó por denominarse Sancedo. Y están también los que quisieron ahorrarse el apellido, o cambiarlo, como Valverde, que se apartó del ‘Camino’ para encomendarse a ‘La Virgen’, y diferenciarse además de la localidad del Huelva del mismo nombre, el de antes. 

A través de la información extraída de la base de datos del Instituto Nacional de Estadística (INEbase) sobre la alteración en los censos de población leoneses desde el año 1842, se puede saber en qué década cambiaron de nombre estos municipios y cuáles tuvieron anterioremente. Lo más común, que pasara de coger el de una localidad a coger el de otra. Así, el que hoy es el municipio de Benuza, en la Cabrera Baja, fue hasta finales del siglo XIX el municipio de Sigüeya. O Crémenes, cuyo territorio cogía el nombre de la localidad de Villayandre hasta principios del XX.

La guasa con ‘los Melones’ de Alija hicieron que antes de 1950 se cambiara el apellido a ‘Infantado’ El caso más reciente es el de Toral de los Vados, para muchos todavía Villadecanes, que la costumbre arrastra. El 25 de mayo de 2010 se publicaba en la sección de anuncios del Boletín Oficial del Estado (BOE) la aprobación del cambio de denominación acordada por el Consejo Comarcal del Bierzo argumentando que la modificación se debía a «tradición histórica».

Otro ejemplo más de tensión entre localidades pues Villadecanes fue Ayuntamiento desde 1928, pero la influencia económica y el mayor asentamiento poblacional de Toral de los Vados concluía con la retirada del nombre de uno para adoptar el del otro.

El caso más reciente es el de Toral de los Vados que relegó la denominación de Villadecanes en 2010 Más guasa debían traerse con ‘los Melones’ de Alija, tanto que en la primera mitad del siglo pasado decidieron cambiarle el apellido al municipio y dedicarlo al ‘Infantado’.
El cambio de nombres se presenta como una batalla de tiempos inmemorables. Actualmente el debate se centra en aquellos que hacen algún tipo de referencia a la época de la dictadura. En León no se ha denunciado caso alguno de municipios que inclumplan con su denominación la Ley de Memoria Histórica.

Sí los hay, sin embargo, que tienen su miga. No es que haya que cambiarlos, pero sí que, desde luego, harán esbozar una carcajada o, cuanto menos, una sonrisa. Aunque, mientras no sean ofensivos ni hagan sentir ofendidos a sus habitantes, mejor reír.



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