La estructura demolida tenía un volumen aproximado de 120.000 metros cúbicos y un peso cercano a las 9.000 toneladas. La función de la caldera era producir, a partir de la combustión del carbón, el vapor que movía las turbinas. La compañía estima que se recuperarán 8.800 toneladas de acero y 180 de otros metales, que serán reciclados.
En la actualidad hay alrededor de 50 personas trabajando en las obras de desmantelamiento de la central, donde los trabajos alcanzan el 68 por ciento y se han completado 220.000 horas destinadas a ese fin, según informa Naturgy.
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