El Grupo de Acción Local Montaña de Riaño ha dado un paso estratégico en la planificación y gestión del territorio con la puesta en marcha del Centro de Servicios Ecosistémicos (CSE), una herramienta técnica concebida para ordenar la información disponible, aplicar una metodología común y mejorar el enfoque de los proyectos comarcales. La iniciativa busca aportar mayor coherencia y base técnica a las líneas de desarrollo en un territorio especialmente sensible desde el punto de vista ambiental, marcado por la amplia presencia de espacios integrados en la Red Natura 2000.
El proyecto cuenta con una financiación de 76.973,77 euros aportada por la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. La actuación contempla mejoras en la sede del GAL orientadas a la eficiencia energética, la modernización de equipamientos y la optimización de los costes de funcionamiento, reforzando así la capacidad operativa de la entidad.
Además, la empresa especializada IRMA S.L. presta asistencia técnica para dotar al Centro de herramientas metodológicas y de análisis que garanticen rigor, sistematización y criterios evaluables en la planificación de iniciativas, consolidando al CSE como un instrumento estable de apoyo al desarrollo comarcal.
Ordenar el territorio desde los servicios ecosistémicos
El Centro de Servicios Ecosistémicos toma como marco de referencia la definición recogida en la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio de Naciones Unidas, que entiende los Servicios Ecosistémicos como los beneficios que las personas obtienen directa o indirectamente de los ecosistemas. Partiendo de esta base conceptual, el CSE busca trasladar ese enfoque global al análisis práctico del territorio comarcal, integrando la dimensión ambiental en la planificación de proyectos y estrategias de desarrollo.

Para facilitar su aplicación, el Centro organiza estos servicios en cuatro grandes ámbitos. Por un lado, los de provisión, que abarcan bienes tangibles como el agua, los recursos forestales o los productos agroalimentarios vinculados al territorio. En segundo lugar, los de regulación, que incluyen aquellas funciones naturales que contribuyen a reducir impactos y costes, como la regulación hídrica, la calidad del aire o el control de la erosión. También se contemplan los servicios de soporte, es decir, los procesos ecológicos básicos -como la formación del suelo o los ciclos naturales- que sostienen el funcionamiento del sistema en su conjunto. Finalmente, se incorporan los servicios culturales, relacionados con el paisaje, el patrimonio, los usos recreativos y turísticos, así como con la investigación científica y la generación de conocimiento sobre el territorio.
El técnico de Servicios Ecosistémicos, Alberto Díez, subraya que el objetivo es «aportar enfoque y método», traduciendo estos pilares en criterios, indicadores y sistemas de seguimiento que sirvan de base para futuras iniciativas. En cuanto a los Pagos por Servicios Ecosistémicos y los mercados de carbono, señala que no son prioritarios en esta fase, aunque podrían valorarse más adelante.
Más transparencia y acceso a la información
Entre las acciones complementarias del proyecto destaca el diseño de una nueva página web, concebida como una herramienta más actual, intuitiva y accesible para la ciudadanía. La plataforma permitirá consultar con mayor facilidad el histórico de proyectos impulsados por el Grupo de Acción Local, así como realizar un seguimiento detallado de las nuevas actuaciones y líneas de trabajo en marcha. Además de reforzar la transparencia, la nueva web pretende mejorar el acceso a la información y ordenar de manera clara los contenidos de interés para la comarca, facilitando la consulta tanto a promotores como a vecinos, entidades y potenciales beneficiarios de futuras iniciativas.
Innovación, empleo y conocimiento
Para la presidenta del GAL Montaña de Riaño, Carmen Hernández, la puesta en marcha del Centro supone «una apuesta por reforzar capacidades comarcales», en línea con el compromiso de la entidad con la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo rural. A su juicio, el CSE permitirá que los proyectos del territorio cuenten con una base técnica más sólida y con criterios mejor definidos desde su fase inicial.
El Centro prevé además una actividad continuada vinculada tanto al empleo local como a la generación de conocimiento especializado, mediante acciones orientadas a la mejora de la empleabilidad, la investigación cultural y natural, y la organización de cursos, seminarios y jornadas con aplicación práctica en el territorio.