No hay marcha atrás. Este domingo, 24 de mayo, pasará a la historia de León y de su Semana Santa. La Real Cofradía de Minerva y Veracruz ha llamado a sus alrededor de 2.000 hermanos a las urnas para votar, de manera definitiva, si las mujeres pueden vestir de túnica en sus procesiones. Un hecho que, en caso de confirmarse, cambiaría por completo el devenir no solo de la tercera cofradía más antigua de la ciudad -que también- con más de 400 años de existencia, sino que podría poner entre la espada y la pared a otras penitenciales de León que solamente admiten en sus filas a personas de un mismo sexo.
La votación, que responde a una Junta General Extraordinaria, está programada para este mismo domingo en primera convocatoria a la 10:00 horas y en segunda a las 10:30 en el Museo Diocesano y de la Semana Santa de León. El referéndum se prolongará hasta las 13:00 horas de esa jornada, momento en el que se cerrarán las urnas y no se admitirá voto alguno.
Modificar el artículo 16 de los estatutos
El objetivo es la modificación del artículo 16 de los estatutos de la penitencial, que a día de hoy reza lo siguiente: «Item ordenamos: Que las Hermanas de esta nuestra Cofradía deberán asistir a todos los actos de la Cofradía a la manera tradicional, es decir, con traje de cale o atuendo de Manola». Así, lo propuesto por la comisión creada para esta modificación conlleva un añadido al final del mismo: «o bien vistiendo de la manera prevista en el artículo 5 de los vigentes estatutos», que viene a ser la explicación del hábito que compone la túnica de Minerva y que de momento solo es apto para los hermanos varones, motivo por el cual se desprende que lo que se quiere ahora es permitir a las hermanas vestir con túnica.
Cabe señalar que el proceso de modificación se ha visto envuelto en una reciente polémica que ha escalado a nivel nacional. El Gobierno de España amenazó el pasado mes de marzo a la localidad valenciana de Sagunto con retirar la declaración de Interés Turístico Nacional a su Semana Santa después de que una cofradía rechazara mediante votación la participación de mujeres en las procesiones. Aún así, la cofradía leonesa está envuelta en este movimiento de modificación estatuaria desde antes de que surgiese dicha polémica. Minerva empezó a moverlo a principios de 2025, y eso de manera oficial, puesto que socialmente la posibilidad de que las mujeres puedan portar su túnica en esta cofradía es un debate que lleva años instaurado en los círculos cofrades de la ciudad.
Un caso peculiar
En este sentido, el caso que acaece a Minerva y Veracruz es peculiar. La cuestión que diferencia a este caso en particular del resto de penitenciales con similares reglas es que esta cofradía sí que admite realmente a mujeres en sus filas. Las hermanas de Minerva forman parte de la penitencial, tienen carta de pago y de hecho los propios estatutos siempre hablan de "Hermanos y Hermanas", por lo que atendíendose a estas reglas no se trata de una institución exclusivamente masculina.
La cosa, por tanto, y merece ser destacada, es que no se trata de aceptar o no a mujeres, porque ya hay y representan aproximadamente un 10% de la totalidad de inscritos, sino de cambiar los estatutos para que no solo puedan limitarse a salir vestidas de mantilla. Además, por añadidura, la cofradía cuenta también con un Reglamento de Braceros a mayores de los estatutos, por lo que en el caso de que la votación salga a favor de la modificación habría que iniciar los trámites para realizar lo propio con él.
Votación definitiva
Sea como fuere, la primera votación fue en marzo del pasado año, cuando con 286 votos a favor y 199 en contra, los hermanos -y hermanas- de Minerva decidieron aprobar la consulta inicial, cuyo objetivo era saber si les interesaba empezar un proceso que mañana, salga lo que salga, parece que tocará a su fin. Por entonces, apenas participó alrededor del 25% de la totalidad de los componentes de la cofradía, una cifra más bien pequeña si se tiene en cuenta la magnitud que alcanza el asunto. La penitencial ha remarcado que solo podrán votar mayores de 16 años al corriente de pago y con una antigüedad previa al 19 de marzo de 2026.
Así las cosas, pase lo que pase mañana será una jornada histórica que cambiará las reglas del juego. De salir a favor cambiaría 400 años de historia, mientras que si sale en contra sería cerrar el tema de una vez por todas.