“Yo mientras viva voy a exigir justicia… y si muero la voy a exigir desde el infierno. Un hijo es algo muy grande como para olvidarlo”. Las palabras de Manuel Moure, 78 años, 35 de mina, padre de uno de los seis fallecidos en el accidente de la HVL en 2013, sonaban como un trueno de dolor y rabia por el olvido y el abandono que sienten.
Moure se presentó diciendo que “soy el padre de uno de los seis fallecidos en el accidente de Tabliza” para que no se olvide a ninguno de ellos, a José Antonio Blanco, Juan Carlos Pérez, Roberto Álvarez, Orlando González, José Luis Arias y Manuel Moure, su hijo. Volvió a ser el irreductible portavoz de las familias que este jueves se volvieron a concentrar a las puertas de los juzgados de León para exigir justicia y a la que apenas acudieron una decena de personas. “Me da igual el número, yo no me voy a rendir” afirma mientras a su lado la inseparable Toñi, la madre de Manolín, asiente: “Hasta que haya sentencia”; mientras Manuel se pregunta “¿dónde están los compañeros?, ¿dónde están los sindicatos, que todos estaban afiliados? ¿dónde esta la Junta de Castilla y León? ¿dónde está la Justicia?”.
Y es que ‘los números’ de este juicio son tan crueles como obscenos. Diez años tardó en salir el juicio y ahora lleva dos años y siete meses esperando la sentencia. “Es récord de España, no hay otra que haya tardado más en conocerse. A la semana de quedar visto para sentencia la jueza se puso de baja y así vamos para tres años. A un obrero que se pone de baja al año lo mandan a trabajar, ¿qué privilegios tiene esta señora”, señalaba Moure que apelaba directamente a la sensibilidad de una leonesa, Ana del Ser, nueva presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, “aunque los primeros comentarios no son alentadores”.
A su lado, el minero y rockero Alfredo Fernández, asiente, dice que prefiere no hablar pero al pedirle unas palabras sobre Moure siente la necesidad de mostrarle su admiración. “Es un referente”.
Moure, siempre con el casco con el nombre de su hijo y una foto en la camisa recoge las pancartas “para otra vez pues vamos a seguir viniendo hasta que se haga Justicia, a un hijo no se le olvida?.
- Manuel, ¿no sentís el apoyo de nadie?
- De nadie; bueno, el vuestro, los medios de comunicación, cada vez que os llamamos… aquí estáis.
