La recuperación tras los incendios forestales obliga a medidas ambiciosas para rescatar el dinamismo socioeconómico en los territorios afectados. Bajo esta premisa, desde la Universidad de León (ULE) han puesto en marcha el proyecto Apis-Foresta, coordinado por el Instituto de Restauración y Medio Ambiente (Irma), para la puesta en valor de productos no maderables como la miel, las castañas o las setas para devolver alternativas de desarrollo para las zonas calcinadas.
En este sentido, este proyecto presentado este miércoles en El Albéitar y que se prolongará durante tres años actuará en el municipio berciano de Oencia y en los zamoranos de Puebla de Sanabria y Tábara. En total, según ha detallado la rectora de la ULE, Nuria González, se invertirán 1,19 millones de euros para esta recuperación socioeconómica tras los incendios que tanto afectaron a El Bierzo y la Sierra de la Culebra.
Apis-Foresta se sostiene con fondos de la Fundación Biodiversidad, que evaluó los proyectos en concurrencia competitiva y optó por esta colaboración institucional. “Nos permite la recuperación de nuestros montes, la dinamización de la economía rural y la lucha contra la despoblación”, ha valorado la rectora.
Según ha explicado la investigadora principal del proyecto, Rosa María Valencia, del departamento de Biodiversidad y Gestión Ambiental, las aportaciones de la ULE se centrarán en el ámbito de la apicultura sostenible, pero también contribuirán con la puesta en valor de otros productos como castañas y hongos. Para ello, desarrollarán jornadas y talleres en los pueblos, prestando apoyo técnico a los municipios.
En este sentido, Juan Antonio Santos, como portavoz del Irma, ha detallado que se van a promover jardines y hoteles para polinizadores, analizando su calidad y facilitando la presencia de más que las abejas. Igualmente, las formaciones ayudarán a que en estos entornos rurales se conozcan alternativas y, por ejemplo, en el caso de la castaña se hagan harinas, licores o mieles específicas.
Por ejemplo, está previsto que en Oencia se potencie una “envasadora piloto de castañas”. “Son productos que tienen toda la salida del mundo. No son productos excedentarios”, ha explicado Santos.
Desde el Irma apuntan a que la ejecución del proyecto se iniciará con 11 personas implicadas y consideran que el objetivo final es crear empleo, y en especial femenino, en estos territorios afectados por el fuego. Un objetivo, el de generar puestos de trabajo, que también pretenden alcanzar mediante la micología, que tiene una alta demanda en “Europa entera”.
Por parte de los ayuntamientos implicados, el alcalde de Tábara, Antonio Juárez, ha indicado que Apis-Foresta les ayuda a “partir de cero” para crear empleo “en una zona tan deprimida” como la suya. Igualmente, Javier Franco, en representación del municipio de Puebla de Sanabria, ha destacado que este proyecto “juega con la triada perfecta”, en referencia a la miel, las castañas y las setas, para ayudar a “activar la economía”.
En definitiva, como ha explicado la rectora, acompañada por el vicerrector de Investigación y Transferencia, Santiago Gutiérrez, lo que persigue Apis-Foresta es “convertir la conservación del patrimonio natural en oportunidades de desarrollo para el territorio”. En este sentido, desde la ULE se muestran confiados en su utilidad tanto para la rehabilitación de las zonas calcinadas como a la hora de fijar población en el medio rural.
Sabores de los pueblos de la Región Leonesa, como los de la miel, las castañas o las setas, que hagan olvidar lo antes posible el duro trago de los incendios de los últimos años. La ULE vuelve a apostar por acercarse al territorio y por el conocimiento como elemento de desarrollo.
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