Concretamente, el presidente de Hostelería de León, Martín Méndez, considera que la decisión supone una «ruina total» para bares y restaurantes y que se trata de una «persecución». «En otras comunidades como Cataluña el sector lleva tres semanas cerrado y los contagios diarios no dejan de subir. No terminamos de entender esa obsesión con la hostelería y por eso nos vamos a movilizar este jueves ante la sede de las Cortes de Castilla y León», afirma.
Méndez asegura que los datos no avalan la «criminalización» de la que está siendo víctima la hostelería. «Si dejamos de lado el ocio nocturno, los bares y restaurantes suponen un 3,5% de los contagios. Hay uno por cada cien establecimientos. Tenemos más seguridad que en las reuniones familiares», defiende el presidente de Hostelería de León antes de solidarizarse con los centros comerciales y los gimnasios.
En todo caso, Méndez pide que las ayudas anunciadas por la Junta lleguen con celeridad. «Si tardan seis meses muchos negocios ya habrán tenido que cerrar. En la provincia hay más de 4.000 licencias activas y 1.200 corresponden a la capital. Calculamos que un 20% no han abierto desde marzo y que el año que viene se podrá llegar al cierre de la mitad de los establecimientos, lo que supondría que solo en la ciudad de León se perderían unos 5.000 puestos de trabajo directos e indirectos», concluye.
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