Las puertas de la escuela de Villafer no se abrieron este curso. Cerraron, quizá para siempre, el pasado mes de junio. Por ellas ya no cruzan las coloridas mochilas cargadas de cuadernos caligrafiados con letra redonda, esos en los que también guardaban los únicos problemas que hay que discurrir en la infancia. Sumas y restas, cuentas que más allá de los pupitres obligan a tener que poner punto y final a un colegio de pueblo. Si hay tres niños y se necesitan cuatro... falta uno para que pueda funcionar. Pero por fortuna el CRA Ruta de la Plata, al que pertenecía esta localidad, todavía tiene mucha vida, la que le da el medio centenar de alumnos que suman entre Villaquejida, Cimanes de la Vega y Villamandos.
Pilar Pastor es su directora, cargo que ostenta desde hace dos años y al que llegó después de cinco cursos como profesora en Cimanes de la Vega. «Yo no cambio esto por la ciudad», afirma al igual que lo hacen otras compañeras que trabajan en el mismo centro. La cercanía con los pequeños y sus familias, el disponer de más tiempo para dedicar a cada alumno, la tranquilidad de los pueblos... Hay muchas ventajas en los pequeños centros educativos del medio rural, pero también inconvenientes, como que por ejemplo los escolares «no tienen acceso a tantas actividades como en la ciudad y es necesario contratar un autobús, y pagarlo, para movernos», explica Pilar, experta en ingeniárselas junto al resto del profesorado del CRApara sacar adelante todo tipo de iniciativas que desemboquen en una experiencia constructiva para los pequeños estudiantes.
Una de las más recientes es la que han vivido con el premio que les ha otorgado la Diputación de León dentro del programa de ‘Productos de León en la Escuela’. Dos cocineras y el nutricionista Emilio Blanco acudieron al centro el pasado curso para contarles cuáles son los hábitos de alimentación correctos, esos que ponen precisamente en valor buena parte de los productos que se producen en los pueblos. Saben bien estos pequeños, que son el futuro del sur de León, que los huertos que tienen en sus casas son una fuente inagotable de energía para hacer después vistosos dibujos. Por eso se llevaron este premio en la reciente Feria de Productos de León. «Fue una sorpresa ganar», cuenta Pilar que no tiene más que palabras de agradecimiento para la institución provincial por «la importancia de que lleguen estas iniciativas a la escuela rural y lo necesario que es que se mantengan».
Pero el premio es tan solo la excusa para conocer de cerca el CRARuta de la Plata, y por eso Pilar recorre encantada los tres pueblos charlando con profesoras y alumnos, enseñando las instalaciones y relatando con entusiasmo las actividades que llevan a cabo. Villaquejida es el colegio más grande, con más de una treintena de alumnos de todos los cursos. En Villamandos, otra de las localidades del CRA, son diez los escolares que hay actualmente pero han llegado a tener tan solo cinco hace unos siete años, situación que es una excepción dentro de la tendencia generalizada ya que cada vez son menos los niños que se pueden encontrar corriendo por las calles de los pueblos más allá del verano. No son ajenos a esta realidad en Cimanes de la Vega donde este curso el colegio acoge a siete alumnos.
– Pero, ¿cómo es que vienes tan guapo peinado hoy?, pregunta Pilar a un alumno de esta última localidad citada.
– Es que ayer fui a cortarme el pelo y Nuria me echó gomina, responde él.
– ¿Ves? Esto solo puede pasar en los pueblos. Aquí todo es diferente, aquí somos una gran familia.
Más que una escuela, una gran familia
Medio centenar de alumnos acude cada día a las aulas del CRA Ruta de la Plata, el que forman los pequeños de Villaquejida, Cimanes y Villamandos
01/11/2018
Actualizado a
16/09/2019
Lo más leído