De cara a fijar las cuantías –que Ana Isabel García Pérez recuerda que en algún caso llegan a cifras bastante elevadas por alumno, de hasta 5.000 euros– esta operación se hace por complementos. Hay una cuantía fija ligada a la renta, una variable mínima, una variable por coeficiente en dos partes, una compensación para los que se desplacen desde Canarias/Baleares, está la cuantía que se otorga por la excelencia en el rendimiento académico, otra fija ligada a la residencia y la beca de matrícula. Respecto a las titulaciones que cursaron los alumnos que fueron beneficiarios de alguna de estas becas del Ministerio durante el curso 2022-2023, destacan los 196 becados del Grado en Educación Primaria, los 185 del Grado en Enfermería, los 162 del Grado en Educación Infantil, los 142 de Veterinaria o los 130 que estaban matriculados en Derecho. Llama la atención, en el otro extremo, la escasez de solicitudes y por lo tanto de becas de estudiantes del Grado en Información y Documentación o del Grado en Ingeniería Minera, ambos con dos peticiones de beca de las que solamente se probó una. También hubo cinco alumnos del Grado en Ingeniería Geomática y Topografía de Ponferrada que pidieron esta ayuda, mientras que solo recibieron el visto bueno dos.
Junta a estas ayudas del Ministerio, otras de las más ‘populares’ entre los universitarios son las de la Junta de Castilla y León. En este caso también aumentaron en peticiones, en solicitudes aprobadas y en cuantía en este curso. Las pidieron 1.820 alumnos y se aprobaron para 1.556 por un montante de 769.507 euros, mientras que el año académico anterior, el de 2021-2022, las solicitudes fueron 1.260, las concedidas 926 y el valor de estas ayudas de 374.374. Este curso recibieron su beca el 85 por ciento de los alumnos que la solicitaron y, además, el dinero que la administración autonómica desembolsó en ellas fue algo más del doble. Estas ayudas al estudio de la Junta, destinadas a universitarios matriculados en algún grado en Castilla y León en el curso académico 2022-2023, se pudieron solicitar entre el 22 de noviembre de 2022 y el 22 de diciembre de ese mismo año en dos modalidades: aprovechamiento académico para quienes cursen segundo y posteriores cursos (están vinculadas a los créditos superados) y renta para los alumnos de todos los cursos (con una cuantía mínima de cien euros y máxima de 300). Quedaban fuera de ellas la realización de enseñanzas de régimen especial, estudios correspondientes a máster y doctorado, cursos de adaptación al grado, cursos de especialización y títulos propios de las universidades.
Ayudas por escasez de recursos
Las descritas no son, sin embargo, las únicas becas con las que los universitarios leoneses han podido minimizar sus gastos de estudios en el último año. En la Universidad de León tienen, por ejemplo, una línea de subvenciones por escasez de recursos que convocan con un presupuesto de alrededor de 50.000 euros al año y que facilita a los estudiantes el pago de la matrícula. El importe máximo se ha fijado en 1.500 euros y de él quedan excluidas las exenciones y bonificaciones a las que tuviera derecho el beneficiario. Los requisitos para solicitarla van ligados a la renta (es imprescindible no superar unos umbrales de renta familiar marcados) y también existen varios de tipo académico. Se trata, en general –en estos y en los demás casos– de que los alumnos tengan facilidades para estudiar y que no sea la falta de recursos económicos la que les impida rellenar una matrícula y adquirir nuevos conocimientos.Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
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