Los representantes de los trabajadores denuncian que "la intención de la empresa es quitar todos los derechos adquiridos desde el año 2000 y degradar las condiciones laborales de cada delegación".
La situación afecta a unos 3.000 trabajadores de la empresa en todo el país, según explican en un comunicado, en el que aseguran que la de ayer no será la última movilización, sino que las seguirán realizando de manera paralela a las negociaciones en la mesa de trabajo acordada en el reciente convenio colectivo de Seguridad Privada.
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